• Por Ignacio Mayorga Alzate

Yavería regresa para su séptima edición


Cuatro días de música y actos audiovisuales. Cuatro venues independientes en los que suceden momentos mágicos del underground capitalino. Veintinueve actos musicales para descubrir y parar oreja. Una sola celebración de la forzosamente bautizada escena alternativa. Todo eso y mucho más será la séptima edición de Yavería. Desde 2009, cuando se celebró su primera edición en el desaparecido ¼ de Arte, la organización de Yavería ha sorprendido a la escena capitalina trayendo lo mejor de un mundo que la mayoría de gente ignora pero que, apenas lo conoce, se enamora de inmediato. Así, por ejemplo, Yavería ha venido sirviendo como ventana de exposición para talentos emergentes ─creadores musicales y de otras disciplinas artísticas─ que se han configurado a posteridad como actos fundamentales del panorama cultural latinoamericano. Así, por ejemplo, Kanakú y el Tigre pisó la ciudad 2600 más cerca del cielo a través del apoyo de Yavería y, hoy por hoy, han conocido, gracias a este primer encuentro, las tarimas de los festivales más importantes que tiene el país.

Esta semana la organización de Yavería presentó el cartel de su edición para 2017. Como siempre la diversidad es ley. El hip hop, los ritmos del Pacífico, el punk y la electrónica serán la banda sonora de esta fiesta cultural llena de vida y variedad. Desde el rapeo con ritmos folclóricos de Alexis Play (uno de los cerebros compositivos tras la génesis de ChocQuibTown mucho antes de que lanzaran un álbum con cinco versiones de “Cuando te veo”), pasando por el punk de Espinoza, Tumbas y Peste Mutantex, hasta el alegre canto de vida que es el reggae de Numasbala. N. Hardem, Tribu Baharú y la selección musical de Los hermanos Gómez (de Llorona Records) también prestarán sus colores a este diverso paisaje musical que será la próxima edición de esta fiesta .

La cuota internacional también contará con propuestas de amplio interés que buscarán cautivar o afianzar lazos con la audiencia colombiana. El año pasado Yavería traía por primera vez desde México a OKills, tropical fusión de rock venezolano que este año coronó una plaza en el Vive Latino. Desde Chile llegará el techtronic a 8bits de Tunacola, una inteligente reapropiación de los trillados temas del pop revestidos de irónica coquetería. Desde Buenos Aires vendrá el pop de cantautora de Loli Molina, joven porteña que con solo una guitarra y su meliflua voz logra crear atmósferas supremamente conmovedoras. Dan Dan Dero, desde Perú, reivindicará el poder de la inocencia juvenil y restará su carga de ingenuidad con una afinada pulsión de dream pop e indie. Por último, desde México, llega Dromedarios mágicos, un joven proyecto proveniente de Chihuahua que se ha convertido rápidamente en uno de los actos más interesantes de la movida azteca a fuerza de una guitarra folk y canciones culposamente romanticonas y dulcemente renovadoras.

Para gustos, los colores. Bienvenida sea una nueva edición del Yavería.


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