• Por Ignacio Mayorga Alzate

Qué rico: nueva música del Consulado Popular


Desde “Me mamé” de 2015 esperamos cualquier nuevo lanzamiento del Consulado Popular, la banda más irreverente y sin embargo de las más serias del contexto musical colombiano. Oficialmente la espera ha terminado. Desde hace algunos meses la banda ha venido presentando en vivo una composición que hará parte de su nueva placa discográfica, Me Orino en la Ducha y me Orino en la Piscina, llamada “Qué rico”. La canción es un juego de alusiones y sobreentendidos a la mejor manera del humor que caracteriza al sexteto bogotano. “Qué rico” tiene una carga rockera que se contrapone con fuerza a un diálogo entre la trompeta y el acordeón de Mauricio Cruz y Camilo Rivera. En menos de tres minutos la banda liderada por los alaridos de Julián Mejía construye una pieza que desde hace algún tiempo a puesto a brincar alebrestada a la audiencia de sus presentaciones en vivo.

Hace poco recibimos el audiovisual que acompaña al corte, una excusa para que la banda se fuera de paseo a San Andrés a hacer lo que mejor saben: disfrutar de la vida sin importar las consecuencias de sus (in)acciones. Con una producción sencilla que mantiene la estética DIY que ha caracterizado desde hace cinco años a la banda, el clip de “Qué rico” encuentra a cinco de los protagonistas de la agrupación surfeando en las playas libres de turistas, montando patineta por las calles de la isla y burlándose en compañía de mujeres y lugareños. No podría ser de otra forma, cualquier otro intento por acompañar con imágenes a la canción habría resultado en un contrasentido a la luz de lo que representa la banda precursora del guarachacore en Colombia.

El arribo de “Qué rico” marca el regreso musical de una banda que en el último año ha venido enfocándose en proyectos culturales más allá de la promoción de su música propia. Desde febrero de este año la banda ha venido llevando a cabo una serie de conciertos dentro de su camión tarima, el Circo del Cónsul, y ayer concretaron su octava fecha en Neiva. A pesar de las buenas razones y la relevancia que tiene para la escena que el Circo se mantenga girando, ciertamente es refrescante encontrarse de nuevo con música de una banda que no tiene pelos en la lengua, incluso después de esta canción, y que ha marcado el camino para una nueva generación de creadores que no han llegado a la música para hacer reverencias ni homenajes, sino que está preocupada por la creación y promoción de contenido fresco, contestatario, vital. Qué rico es saber que a pesar de su ajetreada agenda el Consulado Popular entiende que se tiene que tomar un respiro y disfrutar de la vida, de la manera en que nos lo han enseñado.


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