• Por Ignacio Mayorga Alzate

Montañera, el canto a la tierra de María Mónica Gutiérrez


María Mónica Gutiérrez tiene uno de los colores vocales más particulares de la música colombiana contemporánea. La cantautora bogotana lleva ya años moviéndose por el circuito nacional con proyectos cargados de fuerza como El Último Boabdil, Suricato y, más recientemente, Ságan. Ahora, después de haber presentado este mismo año la nueva placa de Suricato, Detrás del Sol, y de haber adelantado dos cortes del segundo álbum de Ságan, Gutiérrez ha adelantado su nueva aventura solista, un proyecto pletórico en acentos folclóricos llamado Montañera. Después de tantear discretamente su próximo destino musical y tras regresar de una gira europea con Ságan, la música bogotana presentó en redes la versión digital de su álbum Encarnación, que llegará en formato físico en 2018.

“Montañera nace aproximadamente dos años. Nace por la simple necesidad de sacar un disco únicamente de canciones compuestas por mí. Nace también como un sueño que había postergado durante varios años y que por fin decidí hacer realidad”, le comentó la cantautora a 120dB Bogotá. “Así es que hace dos años empecé a componer la música. Duré más o menos componiendo la música seis u ocho meses. Cuando ya tenía como tres o cuatro canciones contacté al productor del disco, Carlos Quebrada, y él produjo el disco a distancia porque él vivía en Buenos Aires. Yo le iba mandando las canciones desde Bogotá y él las iba produciendo desde allá. Toda esa etapa se hizo a distancia hasta que en octubre del año pasado viajé a Buenos Aires a grabar el disco y estuve más o menos veinte días con todo el tema de grabación y una parte de edición”.

Esta distancia y diálogo permitió que las canciones fuesen respirando orgánicamente conforme iban siendo revisadas entre los dos creadores. Así mismo, el hecho de que las canciones tengan una esencia que se nutre de una serie de tradiciones rítmicas y folclóricas que colindan en el vasto paisaje que es la voz de Gutiérrez y fuesen interpretadas por músicos que no están particularmente atados a esta historia musical nuestra, permite que las canciones, siendo muy colombianas, tengan una dimensión global que les permite crear resonancias dentro de los escuchas colombianos y aquellos que lleguen a este producto desde afuera de nuestras fronteras geográficas. “El disco se grabó con todos músicos argentinos, lo que le dio una sonoridad muy particular a la música porque, a mi modo de ver, es una música muy colombiana, pero, al ser creada por músicos argentinos, tiene un toque muy particular”.

“El formato en vivo será una sorpresa, todavía no está definido. Así es que habrá que adaptar la música que se produjo desde Argentina con músicos de acá de Bogotá y estará listo a principios del próximo año”, explica Gutiérrez sobre el lanzamiento en físico que, necesariamente, exige una puesta en escena. “Esto se entreteje con mis otros proyectos básicamente con la necesidad de seguir componiendo y seguir haciendo música. A mí personalmente de las cosas que más me gusta hacer es componer y lo hago en mis proyectos Ságan y Suricato y ahora lo haré también para Montañera. Yo siento que cada proyecto, además, tiene un sonido muy único, muy diferente el uno del otro. Es simplemente otra faceta más de mí como creadora. Una faceta más mía como cantante, una faceta más mía como escritora de letras, autora. Y es eso, básicamente: seguir explorando el universo creativo que puedo tener por medio de la música”.

Las canciones de Montañera nacen del dialogo constante que tiene la cantante con la naturaleza y los paisajes fríos que circundan a la capital colombiana, así como las imágenes asociadas a estas locaciones geográficas como son la mitología Muisca o los usos del habla popular cargados de diminutivos y palabras sin la acentuación castellana aprobada por la RAE. “A mí siempre me ha inspirado mucho para escribir letras la naturaleza. Muchísimo. En Ságan y Suricato se ve evidentemente, pero creo que en Montañera es donde se ve más clara se hace esa inspiración que encuentro en el mundo natural y la relación que tiene con los comportamientos humanos”, comenta Gutiérrez sobre el proceso poético detrás de Encarnación. “Por ejemplo, hay una canción en el disco que se llama ‘Planta trepadora’ y es como esa analogía entre la manera en que estas planticas trepadoras cubren una superficie y con el tiempo van cubriendo superficies más grandes y cómo el amor puede hacer un poco lo mismo. La otra gran fuente de inspiración para mí ha sido siempre el amor. Básicamente es la relación entre esas dos cosas: las relaciones y el comportamiento de la naturaleza. De la naturaleza muy colombiana. Yo soy bogotana y vivo muy cerca de las montañas bogotanas. Todos los días cuando me despierto veo las montañas y eso es algo que me llena como de tranquilidad un poquito en medio de una ciudad tan agitada como es Bogotá. Varias de las canciones hablan de las montañas. Hay una que se llama “Inmóvil como la montaña”, hay otra que se llama “Monte Claridad” y la que le da nombre a mi alias de artista que es “Montañera”. Eso surge de siempre desde chiquita haber estado rodeado de montañas, de un paisaje muy bogotano, un poco cundiboyacense también: de la flora y la fauna que se encuentra en Bogotá y sus alrededores”.

Encarnación, el primer álbum de Montañera, ya está disponible en todas las plataformas digitales y, próximamente, estará disponible en formato físico. Únanse a esta nueva exploración de María Mónica Gutiérrez, a un viaje que la lleva a recorrer la montaña descalza en su encarnación más telúrica y orgánica, con florecillas silvestres en su melena enmarañada, bebiendo de las aguas quietas con las manos como cántaro y con las mejillas sonrosadas por el frío de esta mágica montaña que es, también, extrañamente acogedora.


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