• Por Ignacio Mayorga Alzate

Colombia se prepara para la mágica gira de Piangua


Piangua se fundó en Bogotá a mediados de 2014, aunque empezamos a enamorarnos de su mezcla de ritmos afros folclóricos y nuevos lenguajes musicales hacia 2017 con el lanzamiento de su primer sencillo, “Pescando penas”, que hacía parte de Las brujas, su álbum debut, que conocimos el año pasado con una serie de conciertos dinámicos y explosivos en los que la música era apenas uno de los lenguajes que colindaba en el escenario junto al teatro, la danza y las artes visuales. Quizás por esto, antes que banda deberíamos estar hablando de un colectivo artístico, pues el proyecto excede en más de un área del discurso artístico. Conformado por artistas provenientes de diferentes regiones del país (Cali, Bogotá, Pasto y Cúcuta) la diversidad de los sonidos que la banda propone se constituye en un rico tapiz sonoro que hace de Piangua uno de los proyectos más interesante del circuito nacional, un viaje por las músicas afrotradicionales de Colombia fusionadas con sonidos africanos tribales, funk, jazz y blues. Todo es lícito dentro del sonido de Piangua y la única constante es la virtuosa interpretación y entrega de cada uno de los músicos que componen este explosivo ensamble.

La piangua es un molusco que tiene origen en las costas del Pacífico colombiano y que es recolectada en condiciones extremas por mujeres afrodescendientes para abastecer a sus familias o al número creciente de turistas. De ahí el nombre de la banda conformada por Valentina Blando, Giovanni Betancourt, Juan Manzano, Felipe Behlok y Óscar Chaves que se ha planteado. a través de la música, la danza y el diseño, enaltecer las expresiones culturales afrodescendientes en el territorio colombiano, el trabajo incesante de las mujeres y la alegría inquebrantable de estas poblaciones que habitan ambas costas de Colombia y que han sido una fuente muy importante de inspiración. En ese sentido, Piangua representa la abnegación de toda una población que a partir de la inventiva y el esfuerzo sale adelante cada día con un carácter inquebrantable. No es un homenaje condescendiente ni una apropiación cultural desde la hegemonía caucásica, sino una investigación que nace del profundo respeto por una herencia nacional que a veces miramos de manera exotista y que, sin embargo, hace parte de nuestro discurso identitario polifónico. Todo ello queda retratado en un álbum contundente, Las brujas, que invita no al baile como mecanismo reproductivo sino a la mística ritual de la danza afro y a sus dioses enterrados en el primer continente que, a partir de un diálogo transoceánico, colinda con la deidad única europea, creando una conversación de equivalentes, una transmutación de lógicas y tradiciones.

El reto más grande del grupo ha sido el de acercarse a los sonidos que parecen pertenecer exclusivamente a las comunidades afro. No obstante, la banda argumenta con su música y una puesta en escena contundente que la conexión con las músicas afrotradicionales es evidentemente fuerte, sincera y nace de un interés sincero y respetuoso por rescatar ese otro lado de nuestra historia. La poderosa voz de su cantante, entrelazada con la solidez del juego entre bajo, batería, guitarra y tambor permite al oyente transportarse al litoral. Piangua se proyecta como una banda que evoca la tradición a través de la fusión y la transformación de músicas tradicionales. Es un sincretismo exacto y dinámico, una música nueva para los escenarios capitalinos y nacionales.

Después del suceso que significó el lanzamiento de su primer álbum y de haber recorrido varios de los más reconocidos escenarios de música en vivo de la capital colombiana durante el 2018 con una puesta en escena cautivante, Piangua ha comenzado un proceso de expansión que pretende continuar generando espacios para el intercambio con artistas de diferentes disciplinas y, de este modo, fortalecer la red cultural a nivel nacional a través de la creación de nuevas audiencias. En este sentido, la banda se une a un ejercicio siempre útil y necesario que es la creación de circuitos de circulación desde la independencia, una red intelectual en la que el intercambio de saberes se configura en divisa cultura fructífera y en territorio fértil para la constante y necesaria evolución cultural.

Para tal fin, el colectivo artístico con su fusión tropical alternativa que sugiere un sonido cargado de explosividad, deleite y mística, está gestionando varios conciertos escogidos estratégicamente en Bogotá y sus alrededores, así como en diferentes ciudades y municipios del eje cafetero y sur occidente del país. Uno de los principales atractivos de estos eventos es la articulación entre Las brujas, primera producción discográfica del grupo, y el nuevo material que hará parte del próximo álbum titulado La ventolera que ya cuenta con 7 composiciones originales y una versión libre del tema “Mohana”, popularizado por Totó La omposina una de las referentes principales de la banda y de la nueva generación de artistas locales y del continente.

La gira nacional, denominada La Ruta de la Piangua, está proyectada para visitar las ciudades de Medellín, Manizales, Pereira, Cali, Buenaventura, Soacha y Sibaté en los meses de junio y julio del 2019. La banda, juiciosamente auto gestionada por sus integrantes, dará inicio al tour nacional con un potente concierto en el mítico escenario de El Anónimo Bar en una noche delirante con Luisa Piñeros en la tornamesa, Rocío Medina con su live set (María La Marimbera) y la reconocida descarga piangüera. La cita será el próximo 25 de mayo. La gira seguirá con una presentación en Manizales el 22 de junio en Fête de la Musique, el 29 de junio en el Festival Xius de Sibaté, el 11 de julio en el Teatro Pablo Tobón Uribe de Medellín, el 13 de julio en la Pascasia también en la capital paisa, el 19 de julio en La fuente de sodas de Cali, el 20 de julio en el Hotel Cosmos Pacífico de Buenaventura y cerrarán el 28 de julio en el Centro cultural arte sin fronteras de Soacha. Si no ha visto a la banda en vivo, esta es la oportunidad perfecta para conocerlos. Si ya los ha conocido en escena, sabe que no se los puede perder. Nos vemos pronto en algún lugar de la Ruta de la Piangua.


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