• Por Ignacio Mayorga Alzate

Selina la Candelaria celebra su primer año con una edición especial de Los Latidos de la Casa

Actualizado: ene 9


Empecemos con una obviedad que reiteramos porque parece que no es del todo clara para nuestro contexto: Bogotá no acaba en Chapinero. Es cierto que esta localidad icónica de la ciudad tiene, en materia cultural, una de las ofertas más interesantes con relación a eventos y espectáculos y, quizás también por ello, el resto de la ciudad ha quedado invisibilizada para similares ofertas. Sin embargo, Bogotá es tan extensa como es plural en sus manifestaciones musicales, artísticas e idiosincráticas. A la luz de ello, han venido apareciendo en otros espacios, foros importantes para la difusión de nuevas propuestas que, a la luz de lo que proponemos en este portal, resultan suelo fértil para dar a conocer una serie de proyectos y emprendimientos que se salen del espacio hegemónico en el que, sin querer serlo, se ha convertido Chapinero debido, en gran virtud, a su carácter céntrico en el que pueden converger varios puntos de la ciudad. En ese sentido, Suba, Salitre y La Candelaria están trabajando para generar un lugar de encuentro para el resto de la ciudad. O, en todo caso, para dinamizar la forma en la que nos transportamos por ella para acceder a la cultura.

Para tal efecto, y desde hace un año, La Candelaria cuenta con un lugar propio y maravilloso que se ha convertido en punto de encuentro de algunos de los artistas más interesantes del circuito nacional. Se trata de Selina la Candelaria, filial de la importante cadena de hostales, en el que, desde hace algún tiempo se viene celebrando un encuentro de canciones que tiene por nombre Los Latidos de la Casa. Este evento tiene en cuenta el talento local y lo traslada al centro de la ciudad para ofrecer una experiencia novedosa en torno a la canción, al sonido que emula el palpitar del corazón y al baile como forma primera de contacto sagrado con los dioses. En marzo se celebró la primera edición de este evento a cargo de SoyEmilia y, desde entonces, Pilar Cabrera, el Rap Bang Club, Telebit, Lunalé. V for Volume, Lianna y más han encontrado en esta locación cercana a la historia misma de nuestra república el lugar perfecto para celebrar junto a sus fans y nuevos curiosos.

Ahora, para celebrar que Selina la Candelaria cumple un año, el evento lanzará el latido por la ventana con una nómina de lujo que incluye, por primera vez, a un artista no residente en Colombia. Para la celebración del primer año del hostal, Los Latidos de la Casa presentará a Superlitio, Frank Tacuma de Aerophon y a Alejandro y María Laura desde el Perú, que regresan a la capital después de su exitoso paso por Estéreo Picnic en su edición de 2019. El evento se celebrará el 19 de octubre en las instalaciones del hostal. La historia de Alejandro Rivas y María Laura Bustamante comenzó hace 15 años en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Ya para el 2009 estaban haciendo música juntos y tocándola en bares y restaurantes de Idaho, lo que los llevó a oficializar su relación artística y formalizar un proyecto de folk e indie que se ha convertido en un acto importante de la música alternativa peruana desde hace casi una década. Durante su carrera han llegado a colaborar con importantes artistas del continente de la talla de Kevin Johansen o Susana Baca y se han ganado un lugar especial en el corazón de su país por la sinceridad ingenua y desnuda de sus letras.

Acompañados de Superlitio y Frank Tacuma, será la oportunidad perfecta para latir con distintas velocidades nuestros corazones al unísono. Las boletas, a través de JoinUs, ya están a la venta y, seguramente y como siempre, será una experiencia para recordar por qué la música, antes que dividirnos, nos hermana tras fronteras. Nos vemos el 19 de octubre en Selina la Candelaria para una edición especial de Los Latidos de la Casa.


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