• Ignacio Mayorga Alzate

Böjo reversiona a Henao en “Sunrise”


Böjo, proyecto solista de Samuel Lizarralde, es una de las adiciones favoritas a nuestras listas de streaming desde hace meses. El compositor y productor musical colombiano, nominado al Latin Grammy en 2019, se arriesgó el año pasado a lanzar su proyecto solista, un lugar fértil para la creación en el que explora las distintas facetas de la música electrónica que han inspirado su carrera, reconociendo también la influencia que ha tenido la música clásica en su formación como compositor e intérprete. Así, permitiéndose volver al primer lugar de sus afectos musicales, el joven compositor y productor ha venido adelantando una serie de lanzamientos que serán parte de su primer Opus, su debut como solista. Lizarralde ha dirigido las bandas sonoras de numerosos cortos, películas y series de televisión y es reconocido por su trabajo con artistas como Bajofondo, Carlos Sadness, Pedrina y Cimarrón, además de ser miembro fundador de MOÜGLI, banda que desde el principio nos ha conmovido con su mezcla de electrónica y ritmos folclóricos colombianos. Sin embargo, en Böjo se permite salir de la sensibilidad del jungle beat y coquetear con nuevos acentos, que van desde la música de piano clásica hasta el techno más oscuro y sofisticado. A la par del proyecto, Böjo continua su labor como productor y ahora regresa con una versión de “Sunrise” de Henao, joven compositora colombo-estadounidense radicada en Los Ángeles.


Böjo viaja a las raíces del impresionismo con su remix de “Sunrise” de Henao. Inspirado en el cuadro “Impression, soleil levant” (Impresión, sol naciente) el productor bogotano presenta una visión cargada de luz y ruidos naturales para un anterior sencillo de Henao, la artista colombo-estadounidense radicada en Los Ángeles. Si los impresionistas pintaban con la luz, Böjo lo hace con sonidos elegantes y sofisticados, con programaciones nunca imaginadas que develan el talento de una persona que es poco menos que un genio. Sobre las bases de R&B y dembow de “Sunrise”, canción que abre el nuevo EP de Henao publicado en agosto (Paraiso), Böjo lleva el interés por la historia del arte y las máquinas a una composición que resulta perfecta para iniciar o terminar una noche de fiesta, caminando descalzos por la playa mientras el sol se esconde tras el océano o se yergue en el cielo heroico para darle comienzo a un nuevo día. Böjo conoció la canción original de Henao y la contactó por redes para iniciar una reversión. El resultado es el esfuerzo de varios creadores emplazados, en pandemia más que nunca, en cuatro ciudades distintas.


Henao escribió la canción junto a Iusef, compositor barranquillero, para su última producción discográfica publicada hacia finales de agosto, Paraiso. Böjo le da una nueva vida, sin despojarla de su esencia tropical, para que la sensual cadencia de su primera versión crezca en revoluciones, atmósferas y beats electrónicos. Así, “Sunrise” funciona como cita para dos amantes, pero también para conquistar los momentos más coquetos de la pista de baile cuando el poder abrazarnos y querernos no constituya un peligro biológico. Sobre la producción de Crabeats, Böjo desplegó su imaginación y elegancia para construir un nuevo sentido, más nocturno y espacial, sobre una canción que ya era fantástica. El resultado es un corte perfecto para disfrutar (responsablemente) con amigos ahora que las restricciones por el COVID-19 se han aminorado. Esta es una aproximación inquietante al lado más electrónico de Böjo, quien hasta ahora nos ha venido presentando lanzamientos en los que explora la influencia de grandes compositores y pianistas como Claude Debussy y estéticas más cercanas a la música clásica.


Con su remix para Henao, Böjo plantea la convergencia de dos orillas musicales que pocas veces se tocan y nos enseña que los procesos creativos crecen más cuando nos salimos del molde creado por la convención. Este remix sobre la composición de Henao presenta a un creador inagotable que no teme jugar con varios lenguajes sonoros para construir una Babel rítmica única y llena de colores. La imaginación y los riesgos son virtudes creativas que hoy más que nunca son necesarias para que los productos culturales tengan un sentido de trascendencia: seguir apostándole a las fórmulas radiales puede resultar en un éxito más instantáneo, pero sí que asegura que el sencillo se diluirá, efervescente, entra la miríada de creadores que siguen arriesgándose mínimamente y producen conforme lo que el algoritmo les impera. Böjo es otra cosa. Böjo va para rato.