• Ignacio Mayorga Alzate

Cinco discos mexicanos del primer trimestre, cortesía de CaperuzoMX


Desde hace unos meses hemos venido trabajando con varios portales de música independiente del continente. Nuestro interés en el establecimiento de estas alianzas es el de poder mostrar y comentar músicas nuevas de distintas regiones de Latinoamérica que, por una u otra razón, a veces no llegan a nuestro país. CaperuzoMX es un medio de difusión mexicano establecido en Guanajuato que, como nosotros, busca mostrar y amplificar la música de su país y el resto del continente en su plataforma. Le pedimos a uno de sus editores, Mane Laguna, que nos hiciera llegar música que estaba recibiendo para poder compartirla desde Colombia. Escogimos estos cinco lanzamientos mexicanos del primer trimestre del año, en aras de estrechar lazos con la escena naciente en México y para presentarles productos inquietantes y emocionantes para su radar de ruido. Cuéntennos qué opinan de este formato en los comentarios de nuestras redes sociales y recuerden difundir estos álbumes y EPs entre el público de nuestra región. Quizás algún día podamos tenerlos aquí en Colombia, cuando todo se regule.


Loiis – Wimbledon


Después de una década de trabajo con Buried Under Stars, un proyecto de indie rock que produjo tres álbumes fabulosos de 2013 a 2015 y que giró su buena parte de tiempo, los integrantes de este ensamble decidieron buscar una nueva manera de componer. Así nació Loiis que, en 2020, presentó su primer larga duración titulado Un final feliz. Explorando atmósferas más calmas tomadas del slowcore, el alt country y densos paisajes sonoros de black metal noruego, Loiis regresó este año con un EP hermoso que lleva por nombre Wimbledon. Es uno de los discos más introspectivos de nuestro listado y posee una belleza nostálgica en la que las guitarras y las voces lejanas nos recuerdan esos momentos de mayor melancolía, ese delicado placer de encontramos con nosotros mismos, con nuestros sueños de juventud e ilusiones sacrificadas en el largo camino de la vida. Es un álbum cargado de bella pesadumbre que nos hermana con los momentos de mayor soledad, con la saturnina contemplación del pasado a través del cristal empañado por la lluvia y el té caliente. Wimbledon es una pieza única en el panorama latinoamericano y Loiis un proyecto harto interesante para conectar con los sonidos más atmosféricos del rock y el pop, con la construcción de paisajes en los que el ruido se anula y el silencio chilla y aúlla, recordando la habitación vacía que amplifica el alcance de nuestra tristeza.



Los Mundos – La fortaleza del sonido


La banda de Monterrey regresó a principios de año con La fortaleza del sonido, un disco con un impecable sonido sucio que nos lleva hacia las profundidades del centro de la tierra para calar del suelo los metales sucios sobre los que se construye nuestro mundo. Los Mundos plantea un escenario a la manera de El topo de Jodorowsky, lleno de árido esoterismo y una belleza minimalista que se concatena con un delivery vocal a la manera de Maynard James Keenan en los momentos más calmos del Mer de Noms. El álbum está lleno de una serie de detalles explosivos y emocionantes y posee una belleza thanática que va muy bien en este momento incierto en el que todavía la pandemia está latente. Guitarras sucias, bajos fangosos, baterías aceleradas y programaciones de sonido llenas de eco y reverb le dan una calidad de garage fronterizo a este disco imposible de ignorar. Es un álbum de once cortes poderosos y contundentes, a cuál mejor, en el que podemos recorrer la sombra jungiana para conocer nuestros demonios, miedos y viscosos placeres prohibidos. Empero, es delicado en cada una de las capas que compone su extraño ropaje, creado con la minucia de un taxidermista experto que limpia con cuidado la carne muerta y pule el hueso hasta dejarlo prístino para conservar la estructura ósea de algo que una vez estuvo vivo. Es un disco sombrío, existencialista antes que nihilista y, sobre todo, de puta madre.




Mandarina – UNA CIUDAD entra AL CRIMINAL


Es temporada de mandarinas. Mutantes. El debut discográfico de este dúo del Norte de México es una de las frutas más extrañas que hemos visto en mucho tiempo. Y por eso mismo es tan refrescante. Narrando la historia de la desaparición forzada del Breu desde la perspectiva de su mejor amigo, El Potro, Mandarina nos sumerge en una sólida narrativa conceptual en la que el crimen, la calle, la droga y la muerte colindan en una producción brillante con samples sucios de telenoticieros y testimonios reales de la vida abyecta. UNA CIUDAD entra AL CRIMINAL es una propuesta de once cortes en el que el hip hop, el reggaetón, el trap y el lo-fi se entretejen en un tóxico cóctel que nos lleva del cielo a la tierra, luego a otro planeta y, por último, al puto cementerio con las piernas por delante. Es un disco extrañísimo, como nos gustan, en el que este joven dúo toma una serie de decisiones estéticas arriesgadas que dan un fruto ácido y poderoso, floreciendo exponencialmente en cada corte. Es un disco extrañísimo y por eso lo amamos. Hacen falta más proyectos que vuelvan a la raíz urbana del reggaetón y en vez de perreo apelen a los perros apaleados de la urbe, a la sociedad del margen, a las historias del barrio.



Mengers – Golly


Por definición, todo disco hecho durante la pandemia es un disco pandémico, en el sentido de que cada una de las bandas que estuvo trabajando en nuevo material musical hubo de adaptarse a las circunstancias de la nueva normalidad forzada. Sin embargo, Golly de Mengers es uno de los álbumes más acertados para retratar este contexto viral. Mengers es un trío de la Ciudad de México que se nutre del ruido por medio del rock en su forma más incendiaria. Formados dentro del garage rock, el punk, el stoner rock y la música psicodélica, el sonido practicado por la banda ha sido el pilar de su esencia desde su formación a finales de 2016. Golly, es el disco con el que Mengers inauguró el 2021, luego de su debut en 2018, I. El álbum habla del hartazgo y el cansancio que produce la monótona existencia en la capital mexicana, marcada por una repetición musical que se presenta lúgubre y, más que melancólica, furiosa y aburrida. Es un disco con mucha fuerza en el juego de atmósferas, trayendo al centro algunos detalles que suelen quedar en el fondo de la mezcla para crear un ambiente ominoso y de peligro. Es un álbum radical y estrepitoso que nos lleva por el estado ansioso que nos han producido los últimos meses de existencia en este planeta infecto. Un disco nihilista en el que el ruido y el caos se tatúan en el ADN del hombre para llevarnos a paisajes distópicos de producción excelsa. Probablemente uno de los mejores álbumes latinoamericanos de los primeros tres meses del año, Golly conserva la identidad DIY del proyecto con reminiscencias poéticas del punk para crear un álbum redondo y escandaloso. Todo lo que necesitamos.


Pahua – Ofrenda


Pahua es el proyecto de la cantante, compositora, productora y DJ mexicana Paulina Sotomayor, una de las dos mitades de Sotomayor. Con varios años en el juego musical, la música se arriesgó en febrero a lanzarse al ruedo solista con Ofrenda, un EP presentado a través de Nacional Records. El EP es una fusión de ritmos y géneros que reafirma su identidad femenina, telúrica y espiritual. La compositora empezó a trabajar en este primer lanzamiento durante la pandemia del 2020, en la que aún estamos sumergidos, y produjo Ofrenda desde su casa. Desde pequeña, Pahua aprendió a tocar la batería y percusiones. Eventualmente formó con su hermano la banda Sotomayor, de la cual es vocalista y letrista y con la que ha girado en todo México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa. En su faceta como DJ, Pahua mezcla ritmos latinos y electrónica y se ha presentado en México, España y Cuba. En su alias solista, Pahua experimenta con una serie de ritmos latinos que intercala con elegancia con beats lo-fi, el downtempo y la electrónica selvática que le da a Ofrenda una conexión natural con el mundo exterior que añoramos desde el encierro. En ese sentido, esta es una obra redonda de seis cortes que se configura como un lanzamiento vital para la nueva música creada por mujeres en nuestro continente. Además, no sobra decirlo, es un EP hermosísimo.




91 vistas0 comentarios