• Ignacio Mayorga Alzate

Desde España, Espineli le prende fuego a su propuesta de bakalao pop



Después de presentarnos en 2020 a Adiós Amores, nos hemos hecho fanáticos de la disquera de Barcelona Snap! Clap! Club. Durante diez años este sello independiente se ha convertido en un lugar fértil para descubrir los mejores sonidos de la alternativa española. Este año el sello reveló sus nuevos fichajes que iremos compartiendo poco a poco con ustedes. En esta oportunidad descubrimos a la madrileña Espineli, quien llega a los fichajes del sello con su primer sencillo de 2021: “Nébula”. Con un sonido de bakalao pop (esto es la esencia de la música electrónica en España durante las décadas de los 80 y 90), esta joven productora logra sintetizar con imágenes delirantes de nuestra infancia todos los sentimientos de desconexión que implica la entrada a la edad adulta. Esa que, por definición, es la peor de todas. Con un pie en el sonido delirante del europop de principios de milenio y filtros y programaciones tomados del trap moderno, Espineli se configura como un descubrimiento en nuestras tierras.


Espineli construye la imagen de estar perdida en una nebulosa mientras explora las referencias de universos animados y fantásticos que le vienen del mundo de Disney, Harry Potter o Los Simpsons. Estas evocaciones le permiten trazar como a veces, aunque estemos de cuerpo presente, nuestra mente se encuentra en otra parte. Quizás en las caricaturas de nuestra infancia. Aquellos productos culturales que consumimos se terminan convirtiendo en una parte indivisible de nuestra identidad y, a veces, por una arcana lógica surrealista, se terminan materializando de manera concreta en nuestro entorno como una trampa fantástica del subconsciente. Espineli salta sobre un ritmo frenético para aludir a los tesoros del recuerdo de la Generación Z, uno de los momentos más interesantes para la animación en términos de riesgos creativos que devino en el hecho de que hoy por hoy los servicios de streaming vean como apuesta segura la creación de animación para adultos. Después de todo, así fuimos criados.


Espineli se construye con su debut como productora con un proyecto emocionante en el que su joven inteligencia de 21 años se manifiesta en esplendor. Anteriormente la madrileña había lanzado una serie de sencillos y ahora se toma el mercado alternativo español con una propuesta de valor única. Con referentes como Chico Blanco o Cupido como base, Espineli demuestra que puede llegar al fondo de un Nickelodeon Techno o un Happy Bakalao sin esfuerzo y producir un documento alucinante lleno de color. Este fichaje reciente de Snap! Clap! Club es un acierto que continúa demostrando la cantidad de nuevas propuestas que nos volverán locos de España, mismas que esperamos encontrar pronto en los escenarios culturales de nuestro país una vez regrese la economía del entretenimiento.