• Por Redacción 120 dB Bogotá

Jamming 2020, seis artistas internacionales más allá del reggae


Imagen tomada del Facebook de la Maldita Vecindad

Desde hace varios años el Jamming Festival se ha convertido en la fiesta obligada de los amantes del reggae y el dancehall. Sin embargo, en cada una de sus ediciones el equipo de curaduría se ha preocupado por ofrecerle al público un cartel selecto en el que también participan varios artistas de importancia global en géneros como el ska, el hip hop, la salsa e, incluso, la electrónica. Así, esta apuesta que nace de manera independiente de uno de los bares icónicos de Chapinero, ha venido expandiéndose año a año y en esta edición, a celebrarse durante el puente de marzo, la nómina es una cosa de otro nivel. Con actos esenciales del nuevo y el viejo ska latinoamericano, el hip hop castellano y la electrónica colombiana. Serán dos días llenos de sol y música en Ricaurte. Habrá un mercado de marcas independientes, zona de piscinas, actividades recreativas y una variedad de restaurantes importantes que harán de la experiencia un recuerdo enriquecedor para sus asistentes. Estos son seis artistas recomendados que, además de los herederos de la dinastía Marley, estarán en esta nueva edición del Jamming.


Los Auténticos Decadentes


La “anarquía tropical” de uno de los ensambles más queridos de la Argentina se ha convertido en un acto imprescindible de la fiesta latinoamericana. Con más de treinta años en el ruedo, esta aventura musical ha logrado un catálogo complejo y redondo de diez álbumes de estudio y cuatro en vivo que recogen la dinámica fusión de cumbia, rock, ska, disco, cuarteto cordobés y más que inyecta a cada una de sus presentaciones una energía vital delirante que a nadie deja quieto. Sus himnos se han convertido en la melodía base para cantos de estadio a lo largo y ancho del continente, convirtiendo a la banda en una favorita de los hinchas del deporte en nuestro país, en la Argentina y México. Con composiciones memorables como “Loco (tu forma de ser)”, “Besándote”, “La guitarra” o “Un osito de peluche de Taiwán”, los argentinos se han quedado con nuestro corazón y nuestros pulmones en todas las ocasiones que hemos tenido la oportunidad de encontrarnos con ellos en vivo. Es un show maravilloso. No se lo pueden perder.



La maldita vecindad y los hijos del quinto patio


La maldita toma su nombre de un clásico de los 50 llamado “Quinto patio” del compositor Luis Arcaraz como un homenaje a los orígenes humildes de sus miembros. Parte de esa estrategia mercadotécnica que bautizaron Rock en tu idioma, los mexicanos llegaron en un momento clave de la música en el continente, cuando Soda Stereo estaba satirizando el hedonismo argentino en clave de new wave. La maldita fue pionera, junto con los Cadillacs y antes de Mano Negra, en la consolidación del sonido del rock mestizo, el sonido alterlatino que incluía una mezcla de ska, rock, reggae fusion, bolero o calipso. Fieles a la identidad de su cultura popular, la banda mexicana se caracterizó por rescatar la indumentaria de la cultura del pachuco y los zoot suit de sus antecesores de la década de los cuarenta y los cincuenta. La maldita vecindad y los hijos del quinto patio cumplirá treinta y cinco años en 2020, así es que podemos esperar un show de primer nivel, con los clásicos de siempre.


Orishas


A bailar “a lo cubano” con una de las agrupaciones más importantes del hip hop de la isla detenida en el tiempo. Orishas nació en Cuba a finales del milenio y pronto se comieron el continente en una primera aventura que duró diez años. En 2016 volvieron al ruedo recargados y no han parado desde entonces con una fusión de ritmos de origen afro que colinda con rimas excelentes de primer nivel. Es una de las agrupaciones claves del hip hop latino con melodías listas para poner a bailar a la asistencia en pleno. Reivindicando el sincretismo religioso y cultural de Cuba, Orishas es una banda que simplemente no puede dejarse de ver. La pequeña isla de la que provienen es una de las potencias primigenias de la música en el continente y la banda es consciente de la deuda histórica que tienen con su origen, y cumplen con creces una promesa grabada en las palmas que sembró su ascendencia antes de que el trío llegara a pisar la arena ardiente de su lugar de nacimiento.


Los prisioneros (Narea y Tapia)


Tras la dolorosa despedida de Jorge González de los escenarios debido a un accidente cerebrovascular que afectó sus sistemas motrices, la banda que hizo temblar a la dictadura chilena con un catálogo extenso de canciones combativas y revolucionarias, ha regresado en forma de Narea y Tapia. Acompañados de nuevos y jóvenes miembros, los miembros restantes de este trío de ensueño mantienen vivo el legado de casi cuatro décadas de historia y ponen a temblar siempre a la asistencia, devolviendo con sus acordes y voces intactas un ápice de esperanza a los corazones de una hinchada que creció amando cada una de sus composiciones. Chile es tierra fértil para la canción social y Los prisioneros han jugado un papel central en la lucha latinoamericana durante la dictadura y después de ella, convirtiendo sus canciones en himnos de resistencia y valor frente a las dificultades de una tierra que ha vivido más injusticias de las que son históricamente permisibles. Los prisioneros rompen sus cadenas y nos invitan a mantenernos en pie pese las adversidades. Su mensaje ruge fuerte e íntegro en la Latinoamérica del nuevo milenio.



Nach


El cuenta cuentos de Alicante es uno de los raperos más prolíficos de las últimas tres décadas del género en castellano. Antes Nach Scratch, Ignacio Fornés ha encontrado la manera de “hacer del contar historias un arte” a través de una mirada sincera y muy humana que reflexiona sobre los problemas que permean el alma de los hombres. Nach tiene una impronta muy personal que le ha permitido crear una identidad escénica única, aunque por la escuela que ha inaugurado es cercano a El Chojin, ZPU o Sharif. Nach logra lo mismo denunciar los atropellos de un sistema injusto con virtuosismo que conmovernos hasta el borde de las lágrimas con historias de amor cercenadas del lado más profundo del corazón. Como rapero es un acróbata verbal y como poeta es altamente creativo y humilde en su oficio. Nadie queda indiferente a sus historias sencillas, pero retóricamente complejas. Es un acto muy querido en el país y esta es la oportunidad idónea para quedar seducidos con su presencia en tarima. Después de Altavoz, Nach regresa a Colombia con un show íntimo a pesar de la multitud. Como es su costumbre.



Los amigos invisibles


Desde principios de los noventa Los amigos invisibles se han consolidado como una de las bandas principales de la música venezolana debido a una fusión plena de funk, disco, acid jazz y, en general, todo lo que se baile desde el merengue hasta la salsa. En 1996 la banda fue descubierta por casualidad por el ex líder de los Talking Heads David Byrne, quien los llevó a su sello Luaka Bop, permitiéndoles una difusión más extensa en los mercados internacionales. Trece álbumes marcan una carrera pletórica de éxitos que han puesto a bailar al continente desde “El disco anal” hasta “La que me gusta”. La banda ha aprendido a mantenerse vigente a partir de su inventiva particular en la que siempre presentan productos novedosos, con un sello muy propio, que permite a la audiencia siempre estar bailando al ritmo suyo. Son habituales en Colombia, pero siempre necesarios de ver, pues el espectáculo que presentan es sobresaliente y muy divertido.



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