• Ignacio Mayorga Alzate

La Mambanegra regresa con “Oílo”, una celebración en toda ley de la identidad caleña


Probablemente no hay en Cali un acto tan representativo y emocionante como La Mambanegra. La orquesta liderada por el siempre dinámico Jacobo Vélez, en su alias del Callegüeso, se ha convertido en una institución por mérito propio dentro de la narrativa convulsa de la ciudad del Valle del Cauca. Con el estreno de El Callegüeso y su Malamaña de 2015, la poderosa agrupación empezó a abrirse un espacio importante en el marco de los ritmos neo folclóricos nacionales. Mientras bebía del amplio repertorio de la salsa que ha convertido en leyenda a la Sucursal del Cielo, Vélez fue dándole nuevos aires a su proyecto al empaparlo de sonidos modernos como el hip hop, el funk o el dancehall. Con dos EPs posteriores, la inquieta serpiente musical ha recorrido las calles de Cali para narrar sus historias de callejones y portones, de verbenas y celebraciones, de risas y quebrantos. A principios de octubre, el ensamble del Callegüeso regresó con “Oílo”, una celebración de la identidad caleña a flor de pie con cálidos y sabrosos vientos que recorre la historia actual y pasada de la enorme ciudad.


“Oílo” es un homenaje a los papagayos, mote que recibían los buses de colores de la ciudad, que viajaban de norte a sur de la ciudad bajo un sol ardiente que servía como reflector para toda la salsa y guaguancó que escuchaban y de la que se enamoraban quienes accedían al medio de transporte. "La Mambanegra reafirma su caleñidad y compromiso de seguir poniendo en alto el nombre de la Sultana del Valle en todos los rincones, escenarios, públicos y seguidores del mundo”, explica Vélez en el comunicado de prensa. “‘Oílo’ hace parte de un vinilo de colección y larga duración que hará tributo a esos dinosaurios de metal que recorrían la Cali vieja. “Oílo” es la puerta de entrada a esta narrativa que mezcla estéticas del pasado y del presente. Es una invitación a escuchar una versión sonora de Cali, de sus barrios, de sus calles. Es una ruta que nos cuenta cómo dentro de esos buses teníamos una banda sonora llamada salsa, ahí aprendimos de los Van Van de Cuba, del Gran Combo de Puerto Rico, de La Fania All Star y su sonido neoyorquino. De una u otra forma esos ecos se pueden escuchar en este track".


La composición es una celebración de la historia y el legado de la manera caleña, pasando por Andrés Caicedo o íconos populares como el inmortal Héctor Lavoe, que ayudaron a definir la estética de una Cali ardiente, sonriente y bailarina. Acompañando el lanzamiento llega un largo audiovisual que encuentra a la Mambanegra soportando el calor con ritmo mientras se desplaza en un bus alado a todos los rincones del mundo. Contrastando tomas de viajes importantes como la participación de la agrupación en el Roskilde Festival con tomas en la Cali de La linterna y sus icónicos carteles, la Mambanegra recuerda la historia hecha y la que queda por construir mientras celebra a ritmo de su breaksalsa, un explosivo cóctel de ritmos y acentos sobre los que el Callegüeso narra y redefine el imaginario caleño. “Oílo”hará parte de Los últimos buses de colores, la celebración de la historia y la importancia vigente de la capital vallecaucana. Lléguenle aquí.