• Ignacio Mayorga Alzate

Los Eddies regresan con “Putombo” para cantarle la tabla a la corrupción policial


Los Eddies nacieron tras varios años de exploración musical entre Camilo Torres y Jaime Rubio, quienes han participado en varias agrupaciones locales como Rocka o Rompefuego además de colaborar con Esteman, Alfonso Espriella, Pedrina, La Ramona, entre muchos otros. Este dúo de músicos buscaba indagar sobre los sonidos que habían influenciado sus primeros pasos en la música, como Molotov, Primus, Faith No More o Rage Against the Machine, dándole un lugar primordial a un instrumento que a veces se malinterpreta como un mero acompañamiento pero que, en manos de artistas dotados, puede resultar absolutamente emocionante, capaz de construir melodías complejas y ritmos avasalladores. Con una facilidad para las letras irónicas y divertidas, Los Eddies estrenaron hace un par de años “Mujer borracha” y en 2018 presentaron “Selfie” y “Tinderella” junto a Soy Emilia, luego de haber invitado a Andrés Giraldo de Muchacho Berraco y encargado de la percusión en Latencia para unirse a este esfuerzo de tres piezas. Ahora, continuando con el proceso de anticipación de Historias para ir a la camita, Los Eddies llegan con “Putombo”.


“Putombo” es una canción que no tiene, como es característico en la música de Los Eddies, pelos en la lengua. Cansados de la corrupción policial, los retenes ilegales, los sobornos y los malos tratos de nuestra querida fuerza pública, el trío regresa con una sátira hiriente sobre todos los sucios manejos de aquellos quienes se supone deberían protegernos y, antes bien, nos roban el dinero, nos extorsionan o nos parten las piernas en la calle o en un CAI de Chapinero. Con una estructura sencilla, la banda plantea una canción irónica en la que no dejan títere con cabeza, recordándonos escándalos como el de la Comunidad del Anillo o las mafias y carteles que hacen parte de la prestigiosa institución. “Putombo” es la canción que todos quisiéramos cantar en medio de las marchas por la aniquilación masiva de líderes sociales o cuando recordásemos la memoria de Dilan Cruz o Diego Felipe Becerra, el joven grafitero que usaba el alias de Tripido y aún estudiaba el bachillerato cuando lo abalearon en un puente de la Avenida Boyacá en Bogotá.


Los bajos tienen un groove muy funky que se concatena con las personificaciones de los “tombos” en clave de actores porno de cine de bajo presupuesto. Luego entra en una fase rockera con riffs afilados y una percusión pesada a manos de Andrés “Bongie” Giraldo. Con imágenes verdes que dejan poco a la imaginación, “Putombo” replantea la figura de tóxica masculinidad que emana el cuerpo policial para recordarnos que quizás sean menos machos de los que nos quieren hacer creer cuando nos tienen en el suelo, desnudos y heridos, a merced de su bolillo. Los Eddies se aprovechan de una serie de refranes soeces, epítetos hirientes e ingeniosos juegos de palabras para desmitificar a nuestros “héroes patrios”. Son mucho más que unos cuantos aguacates podridos: esta institución apesta a muerte. Los Eddies regresan y, siempre que lo hacen, regresan con más fuerza, energía e ironía hiriente. No aconsejamos cantar esta canción cada vez que les pidan los papeles, pero se la pueden aprender para tararearla mentalmente cuando el próximo malnacido les diga que su SOAT está vencido. ¿Cómo arreglamos, pa?



46 vistas