• Ignacio Mayorga Alzate

Solo Valencia viaja por las costas del amor y el desamor en su EP “Transoceánico”



Solo Valencia es un cantante y compositor antioqueño de pop alternativo con casi una década construyendo su marca personal, en la que la inteligencia lírica y estética convergen para crear un personaje único en el territorio paisas. Con raíces en el bossa nova, el bolero y otros ritmos del cancionero popular latinoamericano, el intérprete logra darles a las formas de los discursos folclóricos latinoamericanos un nuevo aire, una mirada fresca que revitaliza los géneros al empaparlos de delicado pop electrónico o de un lenguaje moderno que siempre está en evolución y transformación. Su voz y sus melodías son suaves, elegantes mientras que su inteligencia lírica convierte las canciones en un viaje hacia la reflexión y el conocimiento propio. En más de 8 años de recorrido ha podido ver los frutos de 3 discos de larga duración que lo motivaron a crear su nuevo EP para 2021, Transoceánico.


Solo Valencia ha editado tres álbumes de estudio: Somos un mándala (2011), Canciones de la selva (2016) y Dar (2017). Además, ha preparado varios EP que se suman a su recorrido como solista y compositor en una carrera de más de una década. En 2020 presentó Más liviano que ayer, el primero de una serie de EPs al que se suma Transoceánico y que culminará con otro lanzamiento sorpresa más adelante este año. Con Transoceánico, Solo Valencia pretende rendir un homenaje a las voces de la tradición bolerística de Latinoamérica. Así, el solista presentó hace algunos meses los videos y video lyrics de este próximo lanzamiento, antes de empezar a presentar las canciones en plataformas de streaming como parte de una estrategia diferencial de su propia impronta para construir sobre una delicada estética de colores marítimos. Ahora, sin embargo, el EP está disponible para todo público y en sus tres canciones cuenta un naufragio de amor que culmina en una nueva aventura para empezar desde cero.


“Transoceánico’ nace literalmente después de nuestro primer viaje al otro lado del Océano Atlántico”, explica Solo Valencia en el comunicado de prensa que acompaña este primer lanzamiento. “Los recuerdos cada vez se diseminan más por el mundo, la nostalgia se expande, al igual que la distancia física que nos separa de ellos, de los lugares y, sobre todo, de las personas con quienes vivimos esos momentos. Es un EP de despedidas y reencuentros, un viaje de ida y vuelta, donde se dejan cosas importantes atrás y también se abrazan nuevas esperanzas. Es un disco de amor, porque hace falta enamorarse, de la vida, de los viajes, de amar en lugar de esperar ser amado”. La propuesta de este proyecto de tres canciones bebe de la influencia de luminarios del bolero como Tito Rodríguez, Sofronín Martínez y Daniel Santos, voces claves de la tradición del bolero en nuestro continente. Es un género que ha acompañado al músico de desde siempre y que se suma a su afecto por las músicas de aire brasilero, país en el que vivió un tiempo, hizo amigos, amó y tuvo que decir adiós para regresar a su tierra.


El EP, como no podría ser de otra manera, abre con la canción titular. "Transoceánico" es una reinvención de las formas del bolero, trayendo a la contemporaneidad el sonido en bloque de los años cincuenta y sesenta y revitalizándolo con la exploración de vetas sonoras prestadas del Brasil de Caetano Veloso y Gilberto Gil. "La canción que le da nombre al EP nace evidentemente de una despedida, con un mar inmenso de por medio, y el ejercicio de escribir una canción con palabras esdrújulas, simplemente por facilismo", explica el cantante y músico. "Nunca se sabe qué tan profundo un ejercicio nos puede llevar, pues considero que es el bolero más bonito que haya escrito", concluye. Con la fuerza de la percusión de ascendencia afrocubana y unos delicados arreglos electrónicos que pintan de neón cálido las formas de las olas, "Transoceánico" es un corte perfecto para inaugurar la nueva etapa sonora de Solo Valencia, una en la que se siente más cercano a los ritmos de su geografía y escapa de la figura cursi del “cantautor” para convertirse en el intérprete de un sentimiento cargado de melancolía.


“Una pregunta”, siguiente corte del EP, abre con un lamento lóbrego de pianos y sintetizadores que construyen una estética melancólica y minimalista en la que el amante yace a los pies de su sujeto amado antes de entrar de lleno en un juego de piano y de percusión acompasada, que recuerda el baile atolondrado de los borrachos de cafetines solitarios, aquellos que rememoran en los espejismos del alcohol al bien amado elusivo que se ha ido de su abrazo. “‘Una pregunta’ es, además de un reencuentro necesario, una oportunidad de no dejar morir lo importante, y lo difícil que puede ser esa decisión, teniendo que dejar toda una vida atrás”, explica el compositor. “Es también un homenaje a Felipe Naranjo [Señor Naranjo], gran compositor de Medellín, por escribir ésta y otras grandes piezas”, añade. Con un coro herido y delicado, Solo Valencia apuesta el todo por el todo por el sujeto de su deseo, una mujer que se escapa de su trampa de poesía y baile, que busca abrir sus alas en medio del vacío de los días para volar muy lejos. Permitiéndole al piano un rol protagónico, Solo Valencia viaja a décadas pasadas desde el presente de la síntesis de audio, permitiendo que sean los instrumentos de percusión análogos quienes dirigen la pieza luego de una introducción contemporánea.


Cerrando el EP está "Hace falta enamorarse", un corte optimista que nos recuerda la necesidad de sentir amor por lo que nos circunda, de vivir en el amor como un estado constante para reencontrarse con el valor del mundo. “‘Hace falta enamorarse’ es la certeza de que estar enamorado es el climax de nuestras vidas, lo hace todo más liviano, más bonito, más real, y nos da la sensación de saber, de creer, de estar presentes. No importa de quién o de qué, hace falta enamorarse", explica Solo Valencia. Es una canción con la fuerza de un danzón solitario, una declaración de valores imprescindible para un EP que no podía cerrar de manera melancólica sino con una nota expresiva de aventura. Solo Valencia sabe que amar puede resultar en una apuesta difícil, en una mala mano de cartas ante la que caen todas las fichas que hemos recolectado con paciencia, pero sabe también que si no se apuesta el todo por el todo en este juego del azar no vale la pena vivir. Pues vivir sin amar es simplemente habitar una muerte que no nos alcanza. Y el amor es lo más puro, simple y vital que tenemos a nuestro alcance.


Con Transoceánico Solo Valencia ratifica por qué es un nombre clave del pop nacional. Es un trabajo de corte minimalista e intimista que le permite al músico antioqueño crear un panorama de colores marítimos en el que la espuma y la brisa curan las heridas de un corazón acongojado. Es un trabajo de tres cortes de factura impecable y de frágil belleza musical. Jugando a dos bandos entre lo contemporáneo y lo retro, Solo Valencia logra sacar lo mejor de cada uno de los mundos en los que está para dar forma a un EP al que no le sobra ni le falta un acorde. Es sencillamente hermoso.


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