The Pinkers, demoledor punk femenino

September 6, 2017

Desde hace un tiempo The Pinkers se ha venido proyectando como una contundente propuesta musical de punk rock cargado de energía femenina. La banda liderada por María “Lupita” Mora y Mónica Ibarra lanzó este año, a través del apoyo de Tigo Music, su primer EP titulado Canciones de amor. Desde entonces, este trío cargado de rebelde ironía se ha encargado de dar una nueva forma a los lugares comunes que rigen el discurso amoroso. Con una puesta en escena contundente y llena de fuerza, las mujeres detrás del proyecto han empezado a labrarse un camino a fuerza de auto gestión y empuje, presentándose en importantes plazas como es el Circo del Cónsul, escenario móvil de Consulado Popular que busca llevar la música a todos los rincones del país, invitando a bandas nacionales que están cambiando el paradigma cultural de la escena. A propósito de nuestra última Live Session, hablamos con las dos músicas que encabezan el proyecto para conocer a profundidad los motivos detrás de su arte y las historias que dan forma a sus canciones. Esto fue lo que nos contaron.

¿Cómo nació la banda? ¿De dónde viene el nombre?

 

Lupe : Bueno, inicialmente nos llamábamos Depinkers, que significa “antidetonante”. Yo elegí este nombre porque, a primera vista, se entendía el “pink” y siempre me ha encantado que de inmediato se vea el lado femenino y rosa que puede caracterizar a la mujer y, por otro lado, que se contraste con la rudeza… Por cosas de la vida, el año pasado, lo cambiamos a The Pinker. Igual todo el mundo siempre lo había entendido de esta manera. Así que fue un gran cambio para nosotras, pues con esto vino la nueva imagen y la nueva era, por decirlo de algún modo, de cosas buenas para la banda. Ahora somos “las rosadas”, pero, “al fin y al cabo, no somos tan rosa”.

 

Moni: Desde la adolescencia estuve en bandas y ningún proyecto tomaba el rumbo ideal para muchos de los que hacemos música, que es lograr llevar nuestras canciones a muchas personas: no estaban la pasión y las ganas de lucha.  Luego Lupe y yo coincidimos el año pasado. Ella venía luchando desde hace mucho tiempo por no dejar morir la banda y la propuesta musical que había desarrollado, así que juntamos propósitos y logramos darle algo más de forma a la banda.

 

El tema del nombre se dio buscando dar un punto de partida a esa nueva era, que menciona Lupe, para la banda. Personalmente, me encantó, pues significó dejar atrás ese rastro de personas que estuvieron allí y con las que no se logró lo mejor para la banda y tener como una página nueva para llenar de cosas positivas. Ademásm siempre que daba el nombre de la banda las personas escribían The Pinkers [risas], entonces también me pareció una forma de facilitarlo para el público.

 

¿Qué bandas han influido en su formación musical?


Lupe: Guau, ¡esto es largo! [Risas]. Por mí parte siempre estuvo el punk rock influyendo toda mi vida y mis ganas de hacer una banda. Había una banda colombiana que amaba con toda mi alma ─y amo─ que se llamaba Tom Sawyer. También estaban 69 enfermos y K-93. Siempre estuve buscando referentes femeninos, pero en este género no hay acá en Colombia, así que me iba más por el lado del Punk. Admiro mucho a las mujeres que hacen música.
Internacionalmente, puedo hablar de bandas como Millencolin, NOFX, MXPX, Audiokarate, Fenix Tx, Face to Face, Green Day, entre otras. Pero, como dije, siempre he buscado esos referentes femeninos que casi han hecho todo lo que soy ahora: The Donnas, Tery Gender (Le Butcherettes), Bikini Kill (por supuesto Kathleen Hanna), Jessy Bulbo y las Ultrasónicas, The Plastiscines, Blondie, The Runaways, Courtney Love…


Moni: ¿Qué podría decir? [Risas] Soy como una rockola. La música en general ha inspirado mi vida, puedo estar escuchando música andina en un momento y, a los 10 minutos, algo de metal o reggae. Todos esos sonidos, las melodías de todo lo que escucho y he escuchado me ayudan al momento de componer y siempre pienso en una mezcla de todo lo que me ha gustado o el estilo en el que quiero tocar. Específicamente para The Pinkers, me dejo llevar por referentes como Arctic Monkeys, The Who, Queens of the Stone Age, Sum 41 y hasta Two Door Cinema Club.


¿Cómo nace este EP? ¿De dónde viene el nombre?

 

Moni: El nombre nació en una tarde mientras estábamos componiendo. Fue una idea irónica. En ese momento estábamos fantaseando sobre el nombre que le podríamos dar a nuestro primer EP. Estábamos terminando la composición de guitarra de la ahora llamada “Canción de amor #1”  y, al terminar de tocarla, fue algo así como “esto es puro romance y las canciones que tenemos son sólo amor, ¡deberíamos ponerle al EP Canciones de amor!”. Nos reímos y, finalmente, así se quedó.


¿Cómo fue el proceso de composición de las canciones?


Moni: Lupe había estado trabajando unas letras y tenía algunas maquetas en bajo. Así que, cuando me uní al proyecto, fue cuestión de tenerlas en mi poder y empezar a trabajar en guitarras e ideas para establecer melodías claras y apoyos de voz. Luego, nos reuníamos sagradamente todos los fines de semana a juntar nuestras ideas y darle cierre a la composición de las canciones. Composiciones como la de “Maldad” y “Cobarde” surgieron de espacios de “esparcimiento” en medio de la composición de las otras canciones, como riffs al azar que fueron tomando forma y hoy son lo que son. ¡Se aprovechó todo!


Lupe: El principio fue muy duro… ¡Especialmente de mi parte! Debo confesar que no me sentía capaz… No había en mí la fuerza y sólo rondaba la inseguridad de si era o no una buena bajista, de si podía o no hacer una letra o una canción, de si podía sacar o no adelante mi banda. En mi búsqueda personal tuve muchas decepciones y más de gente con la que trataba trabajar y, al final, iban en busca de otras cosas o en sí no les interesaba el proyecto. Poco a poco, y con tantas caídas, me fui haciendo fuerte, conocí a Juli (de Consulado Popular) quién me animó a creer en mí y me dio el empujoncito que me hacía falta para decir “¿Por qué no? ¡Yo puedo!” Una mezcla de muchos sentimientos fue lo que ayudó también a hacer las primeras canciones… Luego, ya con Moni, todo empezó a fluir increíblemente, pues le da el toque técnico y “Pro” que me hacía falta. Además, nos entendemos un montón y entre las dos empezamos este largo proceso de madurar nuestra propuesta musical. Apenas somos unas recién nacidas en este mundo.

 

¿Cómo se relacionaron con Consulado Popular?


Lupe: Es una historia hasta un poco graciosa. Yo duré muchos años trabajando como mesera en un lugar que ellos frecuentaban bastante, siempre me tocaba atenderlos y eran tan buena onda que siempre les daba hasta postres gratis o me hacía regañar porque sólo me la pasaba con ellos y no me importaban los demás clientes. En esa época El Cónsul estaba naciendo. En esas Julián me prometió un demo. Siempre lo olvidaba así que yo me ponía intensa todos los días que los lograba ver. Así fue como nos fuimos hablando cada vez más y les conté que tenía una banda. Luego ya me volví la persona más intensa y siempre les hablaba de mi banda, mi banda, mi banda, hasta que Juli le dijo a Cami [Rivera, acordeón] “Vamos a un ensayo a ver qué” y desde ese día quedaron tan entusiasmados con el proyecto que se convirtieron en nuestros tutores.  Juli, Cami, James son una parte muy importante en nosotras pues, aparte de que nos guían y nos aconsejan, son las mejores personas del mundo. Sencillos, bacanes y buena onda. Los queremos mucho realmente.


Moni: ¡Por Lupe! [Risas] Además de ser músicos brutales, son de las mejores personas que he conocido en la vida: sencillos, descomplicados y muy enfocados en sus proyectos. Los admiro y los quiero mucho, han sido un apoyo impresionante en todo nuestro proceso y pues nosotras siempre estaremos para ellos también.

 

 

 

¿Qué tal fue trabajar con Jaime Rubio de Consulado Popular en el EP?


Lupe: ¡Ayyy cosita! Mi bajista Favorito. Fue una experiencia increíble. Él se puso la camiseta de The Pinkers con toda. Trabajó, trasnochó, nos ayudó a cargar cosas, nunca nos dejó solas y nos guío musicalmente con arreglos y esos temas de producción. Así mismo, nos apoyó moralmente cuándo eran las dos de la mañana y sentía mi voz morir... Fue nuestro fan, porrista, rodie,  amigo, tutor, todo.


Moni: ¡Él es lo más bello! Nos ayudó un montón, nos dio confianza y seguridad en lo que hacíamos. Estábamos muertas del susto. Yo estaba insegura con algunos arreglos que le había hecho a las canciones y él me decía: “Moni, ¡así está una chimba!” y me hacía quitar la bobada de los nervios jajaja. Estuvo todo el tiempo con nosotras y, hacia el final de la grabación, nos ayudó a dar esos toques finales que le dan esa identidad a nuestro EP. "¡Grita, Lupe!, ¡Gritaaaa!".


Cuéntenme qué estuvieron haciendo por Perú, ¿cómo fue la experiencia por allá?


Lupe: Estuvimos conociendo la escena y la movida del Rock en Perú. Contactándonos con bandas, bandas de chicas, asistiendo a conciertos y visitando algunas emisoras y medios que apoyan el rock en Perú.

¿Qué expectativas tenían para el Circo del Cónsul?


Lupe: Por mi parte tenía todas las buenas expectativas que a alguien le puedan entrar en el pecho. Es un festival genial, autosuficiente. Se nota todo el amor con que está hecho… Así que lo veo rodando por toda Colombia y cada vez más grande.


Moni: Esto va a ser algo grande, como todo lo que se proponen los chicos de Consulado. Estoy feliz de poder haber hecho parte de los inicios de este proyecto que va a ser la plataforma para que muchas bandas como la nuestra, puedan llevar su música a muchos rincones de Colombia y, también, darles la oportunidad a muchas personas de conocer lo que se está haciendo en el país y que vale la pena hacer música.

 

¿Qué sigue para The Pinkers?


Moni: Principalmente, seguir componiendo. Tenemos varias canciones en “el horno” y no podemos dejarlas ahí, así que, básicamente, seguir haciendo música. En materia de conciertos, tenemos algunos eventos programados tanto en la escena bogotana, como en otras ciudades del país como Villavicencio y estamos en espera de confirmar un evento en Lima - Perú.

¿Qué opinan del lugar de la mujer en el punk?


Lupe: ¡Yo pienso que son desafiantes! Así sea en el punk convencional o en sus derivaciones. Me parecen fuertes, hermosas, diferentes, con actitud, sensualidad y energía. De por sí amo ver a las mujeres en todas las facetas artísticas. Las admiro mucho: poetas, cantantes, bajistas, pintoras… Para nosotras las mujeres a lo largo de la historia ha sido un poco difícil el tema de resaltar y surgir dentro la sociedad con pensamientos y costumbres tan machistas. Por eso admiro y agradezco a todas y cada una de ellas que un día se levantaron y dijeron “¡No! ¡Yo voy a ser diferente, voy a crear, a cantar, yo también puedo hacerlo!”.

 

Moni:  Como lo menciona Lupe, no sólo en la música, sino en muchos otros aspectos la mujer ha sido un poco aislada o vista a manera de tabú. Sin embargo, en lo que respecta a Colombia, he visto un gran apoyo dentro de la escena del rock, metal y punk hacia las bandas lideradas por mujeres o conformadas netamente por mujeres, no sólo por el hecho de ser mujer, sino por ser gente haciendo música y conectando sentimientos en la gente. No estoy muy de acuerdo con eso del trato especial por ser mujer, así que no lo veo como bandas de chicas o mujeres en la escena, sino músicos y gente talentosa. Nosotras hemos recibido gran apoyo, así como comentarios negativos, pero así lo es todo en la vida y no me identifico como una mujer en la escena punk, porque intentamos imponer una nueva tendencia, un nuevo género o subgénero con influencias del punk, manteniendo la libertad de opinión… eso que llamamos sexy punk, que va muy ligado al punk rock y pop punk de los años 90.

 

 

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