• Ignacio Mayorga Alzate

25 canciones argentinas para recordar el 2020



Este año ampliamos el radar de nuestro cubrimiento para empezar a trabajar los lanzamientos del resto del mundo. Durante años hemos hecho un esfuerzo por entrevistar a algunos de los músicos más importantes del continente y de España, pero no fue sino hasta este año de reinventarse que comenzamos a colaborar más abiertamente con creadores de todo el mundo. Así es que, empezando esta semana, entregaremos una serie de conteos de cortes relevantes del año en todo el globo. Decir que algo es mejor que lo otro es una opinión que no nos interesa dar, pero siempre traemos el foco sobre creadores que nos han legado interesantes composiciones que consideramos podrían ser del agrado de ustedes. Así es que hoy empezamos recordando 25 canciones del 2020 hechas en Argentina que nos llamaron poderosamente la atención. Esperamos que las disfruten tanto como nosotros.


1915 – “Los años futuros”


Este cuarteto continuó en 2020 profundizando sobre su sonido rock pop con visos electrónicos con su tercera placa Los años futuros, que presentó hacia finales de mayo. Luego dos producciones, Dual (2016) y Bandera (2018), 1915 se convierte en una las bandas imprescindibles de la nueva generación del rock argentino. Con unas armonías en la guitarra que evocan la calidez de fechas mejores, este sencillo que nomina su álbum cobra un nuevo significado a la luz de la contingencia sanitaria mundial y se convierte en un halo de esperanza en medio de la incertidumbre. 1915 es una banda amable que tiene un sonido discreto y elegante que permite que su experiencia de escucha sea un viaje ameno por una serie de paisajes sofisticados en los que las imágenes poéticas vislumbran un mundo maravilloso que se esconde tras la mundanal cotidianidad. Muchas de las canciones fueron escritas tras un viaje por Sudamérica del vocalista Cruz Hunkeler y evocan la identidad de un continente que lucha siempre por la reconstrucción y la unidad. “Los años futuros” trae consigo la cálida esperanza de que las cosas se reactiven pronto.



107 faunos – “El año pasado”


107 faunos es una banda que más gente debería oír. Y deberían hacerlo porque es una banda que de frente le hace el quite a la sucia industria y a las fórmulas radiales para apostar por un sonido propio, sin concesiones, honesto y poco condescendiente. El ataque suave fue un disco que se planteó dentro de lo mejor del año en Latinoamérica, en nuestro criterio, que tampoco es que pese mucho, y allí está consignada esta belleza. Maldita justicia poética que todo recontextualiza: “El año pasado” es una composición que se ve recontextualizada a la luz de este año de visión empañada por la ubicuidad del tapabocas. El sonido es nostálgico y melancólico, con melodías de sueños afiebrados en los que el peso de los sintetizadores le dan una calidad casi de alucinación a un corte que nos recuerda que a veces la vida y sus planes se ven truncados, ya sea por una pandemia global o por la desilusión amorosa de una pareja que se fue. 107 faunos hizo un álbum precioso y preciso. Nos encantan y los queremos aquí, pero sin tapabocas. Como siempre han sido: diciéndolo todo.



Amor elefante – “Mirandesco”


Este trío de la zona sur de Buenos Aires es una de las revelaciones recientes del pop argentino. Con dos discos en su haber Origen (2017) y Billetes falsos de (2019), este trío de mujeres se ha hecho un nombre vital en la capital y ha empezado a dar saltos agigantados para comerse el continente. Con “Mirandesco” la banda regresó hace poco para traer consigo el sonido de un pop sofisticado y pegadizo pleno para la reapertura de las discotecas latinas una vez la milagrosa vacuna nos salve de este año sin pistas de baile. Quizás el corte remita a la banda liderada por Ale Sergi y Juliana Gatta que desde principios del milenio se ha convertido en el principal referente del pop electrónico argentino. Sea como sea, este corte es una celebración de la música, el poder sanador del baile y la dilación del tiempo en medio de los neones, las bebidas mezcladas y los altavoces. Amor elefante es una banda vital de la nueva ola del pop argentino, un país que siempre ha sobresalido por su sofisticación a la hora de presentar proyectos emocionantes y siempre dinámicos. Estas mujeres la tienen muy clara y pronto vendrán por más.



Bandalos Chinos – “El ídolo”


Los Bandalos Chinos se mantuvieron muy activos durante el 2020 y lograron estrenar su nuevo álbum, Paranoia Pop. “El ídolo” es un repaso por la historia del rock and roll desde sus primeros orígenes, jugando con una serie de lenguajes que le han dado forma a este género durante décadas. Con una introducción de cuerdas gruesas y tresillos en piano, el sencillo narra una historia de corte existencial: la del ídolo de las masas, la del artista consagrado que repasa su vida y no encuentra sentido o salida, pues se ha convertido en un objeto yermo para la explotación de las masas. Decadente y sensible, “El ídolo” es una reflexión sobre el peso de la fama, el dolor que trae consigo la soledad de un palacete enorme y la constatación de que, definitivamente, no todo lo que brilla es oro. Aunque quizás no podamos decir lo mismo de esta orquestación perfecta, que es relampagueante y vivaz. Bandalos Chinos se ha convertido en una década en uno de los actos más interesantes de la Argentina contemporánea y ahora pueden reflexionar sobre el precio que están pagando por su éxito desmesurado. Igual es una gema.



Bestia Bebé – “El descontrol”


Bestia Bebé se formó en el barrio porteño de Boedo a finales de 2011. Con una mezcla de melodías de los Ramones, Beach House, Guided by Voices, Car Seat, Headrest, Arctic Monkeys, Beach Boys, Frankie Cosmos y Oasis, la banda integró la fuerza del metal y el punk rock argentino de los noventa y el indie rioplatense de principios de 2000 para crear un sonido propio en el que las anécdotas de los amigos del barrio, la pasión por el fútbol y el amor por todo lo que nos rodea construía las bases de sus canciones. “El descontrol” es una composición melancólica en la que la voz poética reconoce las falencias en su carácter, mientras reconoce sus múltiples defectos a un interlocutor imaginario, quizás su pareja o un amigo cercano, personas en todo caso que quieren vernos crecer a pesar de nuestras muchas aristas puntudas. Con un bajo robusto y una guitarra acústica, la mezcla de “El descontrol” no tiene un momento épico, una resolución heroica. Acaso se presenta como una visceral confesión de los lados más complejos de la sensibilidad humana. Es un corte emocionante, sin embargo, una composición llena de emoción y rabia. La composición sirvió también como último adelanto de Gracias por nada, su hermoso último álbum de estudio.



Cítrico – “Café”


A Marco Otranto lo conocimos con su alias musical, Cítrico, hace más de un año cuando nos visitó en el marco del Festival Hermoso Ruido de 2019. Otranto es un solista bonarense que en 2014 emigró a Londres para hacerse con el título de productor musical. Esta nueva disciplina le permitió repensar la manera como se acercaba a la música, pues siempre lo había hecho a través de la guitarra, lo que logró que su sonido creciera en posibilidades creativas, abordándolo lo mismo desde la interpretación del instrumento análogo como con la producción de bases digitales. Con dos álbumes en el mercado, Jungla Estelar de 2015 y Retorno Acuario de 2018, el argentino ha construido un universo inquietante y elegante en el que precisa de lo mínimo para llegar muy lejos y provocar sensaciones profundas en el escucha, quien inmediatamente queda atado a su emocionante recorrido sideral a lomo de su guitarra futurista y sofisticada. Después de un año difícil para la música global, Cítrico regresó este viernes con su nuevo sencillo: “Café”. Con visos de un coqueto R&B lento y sensual, el músico construye un relato de amor y anhelo en el que el argentino presenta su lado de tímido conquistador, no a través de gestos grandilocuentes, sino de acciones sencillas que construyen una cotidianidad mientras que desvirtúa la noción tóxica del explosivo romanticismo en aras de la construcción de un relato conjunto hecho de canciones, bebidas calientes y largas conversaciones.



Clara Cava – “Guitarra”


Clara Cava inició su carrera solista hace cinco años. En esta primera etapa, le dio forma a una propuesta influenciada por el neo soul y el R&B moderno. En su repertorio se notaba el aliento invisible de voces como Lauryn Hill, Erykah Bady, Sade y la crudeza interpretativa de Dolores O’Riordan que colindaba con delicadas pinceladas de beats electrónicos, algo de jazz smooth y un aderezo de pop sensible y visceral que narraba su intimidad, los ires y venires de sus anhelos y sus luchas por hacerse un lugar en el que el amor se ha olvidado de a pocos. “Guitarra” hace parte de su última producción, apropiadamente llamada Martes 13, pues señala el dígito maldito que signó cada dígito del calendario durante este año de mierda. La composición es una carta de amor a su instrumento principal, sobre el que compone una serie de poemas delirantes y vitales llenos de imágenes que están atravesadas por el helado sentimiento de la tristeza y la cálida melancolía de un té a solas. “Guitarra” es uno de sus sencillos más íntimos y personales, es un animal herido que se acurruca en el fondo de una cueva para lamer las heridas de un depredador y encuentra la fuerza al acercarse al núcleo de la tierra, de donde mana el calor sagrado y antiguo.



Emmanuel Horvilleur – “Raros”


Horvilleur es una de las voces más importantes de la música alternativa argentina desde hace tres décadas. Desde sus tiempos de correrías con un joven Dante Spinetta, este compositor, intérprete y productor le ha dado nuevas oportunidades a la música de su país para romper el molde y sobresalir con productos culturales que tienen una identidad propia y emocionante. Desde 2003, Horvilleur ha emprendido una rutilante carrera solista en la que ha explorado las varias caras del indie rock para llevarlas a nuevas dimensiones y a insospechados espacios para la construcción de un sentido estético único y sobresaliente. Xavier, álbum de 2019, lo encontró casi de una década después lanzando nuevo material y esa fuerza no se ha extinguido, pues este año regresó por más. “Raros” empezó a trabajarse a principios de febrero en el estudio de Cítrico y se convirtió en el primer adelanto de su próximo álbum, que llegará quizás en 2021. La canción empezó a transformarse conforme avanzaba la primera etapa del confinamiento obligatorio y le dio un nuevo estribillo a la pandemia: “tal vez no es tiempo de volverse a ver”. Quizás sea mejor así, por ahora.



Indios – “No te quedes solo”


Indios reveló en el último trimestre del año su lado más pop y emotivo con “No te quedes solo”, una canción que quizás todos necesitábamos sin saberlo. Esta composición hará parte de su próximo álbum en compañía de PopArt Records y encuentra a la banda de Rosario mostrando su faceta menos rockera, más íntima y elegantemente pop. La composición tiene una inteligencia que comprende el momento radial del continente, y toma esta influencia del pop global para crear un esfuerzo coral que está destinado a convertirse en un clásico de fogatas en su país, pues la canción es perfecta para cantar acompañados al lado de nuestra pareja o nuestros mejores amigos. Es una respuesta al miedo en medio de días y meses de incertidumbres. La respuesta no es perder el sentido de las cosas, adormecernos u arroparnos en nuestra propia soledad, sino buscar la mano de una persona que amamos para salir adelante. Ya sea en medio de esta condenada pandemia o en cada una de las circunstancias que la vida nos presenta.



Isla Mujeres – “Mi nombre”


Isla Mujeres nació en el 2015 en La Plata cuando cuatro músicas dieron forma a un primer EP crudo y urgente que llamaron Naturalia. Con una propuesta de valor fresca y un sonido en el que el pop y la electrónica colinda en un terreno paradisíaco, la banda se siguió armando un nombre cuando prensó su primer álbum, Otras de 2017, en el que revelaron un universo sofisticado y pleno que se escondía entre nueve cortes. Secreto, su producción de 2020, parece ser una fórmula arcana para la trascendencia: escapar del pop globalizado de las playlist para construir un lugar redondo y auto contenido que lleva al escucha por una serie de sensaciones que tienen un mismo fin, el de poder convertirse en parte de nuestra vida y no en la música de unos días que suceden muy parecidos los unos de los otros. “Mi nombre” es apenas un abrebocas para un álbum que estriba de la electrónica lo-fi, al pop y el trip hop con reminiscencias de los noventa. Es una agrupación poderosa que logra canalizar toda la fuerza de su sensibilidad para crear un producto avezado que durará durante generaciones.



Juan Ingaramo – “No necesito”

Otro de los artistas que conocimos en nuestro país hace algunos años por el Festival Hermoso Ruido. Ingaramo se ha convertido en un referente del pop fusión en su Argentina natal y ha colaborado en nuestras tierras, por ejemplo, con Pedrina en su nueva etapa solista. “No necesito” llegó hace apenas unos días con unos visos de salsa y pop electrónico emocionante que recuerda a los juegos de trompeta de Gilberto Santarosa y Marc Anthony, una salsa accesible y llena de emoción perfecta para dedicar y bailar a media luz alumbrados por velas como luciérnagas maravillosos y místicas. El cantante de Córdoba se reinventa en este corte entre la cadencia del dembow más lento y electrónico y la fuerza maravillosa de una voz tranquila y dulce que nos lleva a un viaje por sus propias dimensiones en las que el cantante plantea una historia de amor que habita todo su universo y su mística personal. Ingaramo es un cantante versátil que no tiene miedo de caer en el cliché para reinventarlo y convertirlo en algo propio e íntimo. Dándole la vuelta al lugar común, el de Córdoba nos lleva por nuevos universos en los que el amor es la principal materia de subsistencia. Muy elegante.



Las Ligas Menores – “Hice todo mal”


“Hice todo mal” es un corte bellísimo lleno de armonías pop y un coro pegadizo que genera un efecto de recordación inmediato, que marca además el regreso de Las Ligas Menores, una de las bandas principales de la Argentina, con nueva bajista. En esta oportunidad los teclados de Nina Carrara obtienen un protagonismo esencial que le da al corte un efecto atmósferico y prolijo que lleva el sonido de las Ligas a alturas espaciales. Por su parte, Pablo Kemper y Anabella Carlotano se intercambian los roles en la guitarra para crear líneas de ensueño que se atreven a entrar en el fuzz y en el reverb como nunca. El trabajo de Micaela García en la batería es sopesado y estructura el corte con elegancia elocuente. El corte sirve también para presentar a Angie Cases Bocci en el bajo luego de la salida de María Zamtlejfer, lo que le da un aire renovado a la formación que desde 2011 está transformando el panorama del indie en Latinoamérica. “Hice todo mal” presenta visos de esperanza melancólica, muy porteña, que resulta introspectiva y reflexiva. Al final, el corte se estructura como una invitación a intentarlo. Así nos volvamos mierda, así nos partan el alma a zarpazos. Así llueva todo el puto día. Es precioso y necesario.



LOUTA - “No me estás haciendo un favor”


LOUTA se convirtió en un fenómeno en 2017 cuando decidió hacer un lado su carrera como artista plástico para entrar de lleno al mundo de la música. En 2020, con 25 años, el músico porteño se convirtió en un joven nominado a los Grammy Latinos con 2030, álbum del que se desprende “No me estás haciendo un favor”. El corte de influencia minimalista, literalmente construido sobre un único motivo sonoro, es una declaración de amor delicada y llena de sinceridad en la que LOUTA reconoce todas las virtudes de su pareja, agradeciéndole por cada pequeña cosa que le ha entregado y por el tiempo que comparten de manera conjunta. Es una canción que entiende el espíritu de la época, en el que las producciones cada vez más saturadas están mandadas a recoger. Hace algunos años el trap minimalista conquistaba los mercados y en Latinoamérica está sucediendo un fenómeno similar que resulta emocionante, pues se desprende de atavíos innecesarios que sobran en una composición. La épica instrumental es una fórmula que ya no funciona. Al principio del milenio, Bunbury compaginaba 78 mezclas distintas en “Alicia” y hoy el pop latino se ha aburrido de esta exageración fastuosa. Es una suerte de revival del punk, no en sonido, pero sí en la economía de elementos. LOUTA es justo y necesario.



Lucia Taccheti feat Isla de Caras – “1k Agujas”


Lucia Tacchetti, artista de Buenos Aires, es una de las exponentes del electropop argentino que pisa fuerte y nos legó un disco tremendo para este año, ELETÉ. El sonido de Tacchetti es una revelación intimista de sensibilidad y sofisticación. El juego con los sintetizadores es dinámico y oportuno, casi un juego de habilidad que nos lleva por paisajes electrónicos emotivos y alucinantes, convirtiendo su propuesta en un acto único en el contexto latino. La argentina encuentra en las programaciones análogas la posibilidad de crear mundos de ensueño en los que el dolor se convierte en un tránsito formativo hacia la humildad, la empatía y el amor. “1K Agujas”, Entre sintetizadores coloridos y un ritmo de batería electrónica minimalista, Lucia Tacchetti y Lautaro Cura de Isla de Caras cantan a la par y generan un ambiente de melancolía delicada. Sobre la mitad, la canción se transforma, el ritmo se acelera y juntos emprenden una búsqueda de luz. Con un marcado sonido retro, “1K Agujas” encuentra al escucha reflexionando sobre esos momentos en la vida en que parece que todo va bien, para luego sorprendernos con un zarpazo al corazón.



Mi amigo invencible – “Jardín secreto”


Mi Amigo Invencible nació en 2007 en Mendoza para más tarde radicarse en la Capital Federal. El grupo trabajó varios de sus discos con el sello Fuego Amigo, con un sonido vinculado a un post-punk intenso con reminiscencias de folk melancólico que fue creciendo en potencia con cada material. La nostalgia soundsystem, publicado en 2013, ganó repercusión en la escena de su país de origen y en el resto de Latinoamérica, posicionándolos como una de las bandas más inquietas de la rica escena argentina. En 2015 presentaron La danza de los principiantes, que terminó de posicionarlos como una de las bandas más influyente de la movida independiente de su país. Después de una serie de EPs en los que la banda mutó su sonido lanzaron, en julio del año pasado, Dutsiland, un disco de nueve canciones producido y grabado por el californiano Luke Temple en Buenos Aires y mezclado en San Francisco. Precisamente este es el álbum que presentaron a los colombianos en su primer concierto en nuestro país. Con “Jardín secreto”, los mendocinos abrían su último EP, Nuestro mundo, en el que la banda muestra una faceta más bailable, dinámica y emocionante. Un corte fantástico lleno de magia y psicodelia popera. Sin doble p.



Miranda Johansen – “Radioactiva”


A Johansen la conocimos cuando participó en el álbum de su padre, Kevin Johansen, Miss Americas, de 2016. Sin embargo, la argentina ha crecido mucho desde entonces y ha presentado un álbum maravilloso suave pop minimalista. En “Radioactiva” se muestra nocturna y sensual, recatada, pero feral. Es una obra de emocionante economía recursiva que bebe lo mismo del neo dembow hasta la producción en voces de Kanye West y Kid Cudi en KID SEE GHOSTS. Johansen le hace honores a su apellido y se proyecta como un astro radioactivo en el que brilla con su química interna para cegarnos con una luz propia. Este sencillo se desprende de su delicioso ENVOLTORIO, que es una joya imbuida de elegancia recatada y lisérgica. Es uno de los cortes más emocionantes de un álbum que vibra en cada uno de sus tracks. Seguro pensarán que los hijos crecen muy rápido, pero esta mujer ha tenido toda una vida para abrirse un lugar en la música, compartiendo en la sala de su casa con algunos de los intérpretes más significativos de América Latina. Johansen tomó nota y anotó en su cuaderno de canciones todas las lecciones. ¿El resultado? Una nueva gema del pop argentino que habrá que seguir de muy cerca. Va para arriba.



Nathy Peluso – “SANA SANA”


Esta joven argentina hace tiempo radicada en Madrid rápidamente se ha convertido en una sensación para el género urbano, lo que sea que eso signifique. En 2017 presentó su primer lanzamiento, Esmeralda, una placa de siete temas que resulta difícil de caracterizar para fortuna nuestra, pues cada una de sus canciones es un golpe salvaje a la quijada. En medio de la fecunda escena del trap española que ha dado a luz a C. Tangana, Pimp Flaco o Kinder Malo, la música de Peluso bebe tanto del soul y el gospel gringo como de chacareras gauchas. Con una inteligencia para el espectáculo que ha cultivado desde su estudio de las artes dramáticas y sus actuaciones cuando era muy joven en un coro clásico, la puesta en escena de esta argentina podría dejar a artistas veteranos con la boca cerrada. Este año, Peluso regresó con su álbum CALAMBRE y nos dejó helado. Nunca tan combativa y feral, la argentina construye en “SANA SANA” un corte sobresaliente de sucias y pesadas mezclas que nos lleva de vuelta al hip hop con un mensaje de empoderamiento femenino que es cada vez menos la excepción a la regla y se ha convertido en una de las banderas sociales de la nueva Latinoamérica unida: la culpa no era de ellas. Es vital, reverbera juventud y elegancia. Es todo lo que esperábamos de una de las voces líderes de la Argentina y mucho, mucho, más.



Tigre Ulli - “Fotos y videos”


En marzo de 2019, María “Luli” Zamtlefjer, bajista fundadora de Las Ligas tuvo que decirle adiós a un grupo que se había convertido en su vida para darse un respiro, reencontrarse consigo misma y su profesión y decidir hacia dónde quería orientar su vida. Más rápido que tarde, sin embargo, Zamtlefjer se encontró con que tenía mucho tiempo libre, que no sabía cómo llenar las horas de los días. Entonces la inspiración volvió y nacieron prontamente una serie de canciones que este año verían la luz bajo el alias de Tigre Ulli. Zamtlefjer empezó a componer de manera vertiginosa y, alentada por Tom Quintans (baterista de Bestia Bebé y padre de sus mellizos), decidió volver al estudio para ver qué salía. El resultado es abrumador. Tigre Ulli es un álbum de una redondez genuina que tiene tras de sí la experiencia de creación y producción de los dos álbumes de las Ligas Menores, mientras que presenta un sonido fresco y revitalizado como el que solo puede lograrse con los nuevos comienzos. Con “Fotos y videos”, la compositora lanzaba su carrera solista como principal sencillo y es simplemente hermoso. La mejor puerta de entrada a su nueva voz indie favorita.



Tobogán Andaluz ft Charly Loquero – “Era un día perfecto”


Caracterizar el sonido de Tobogán Andaluz como indie es una reducción injusta con una banda que ha propuesto viajes musicales complejos y conmovedores. Si bien comparten rasgos con sus compatriotas de Él mató a un policía motorizado, Las ligas menores o Bestia bebé, la banda de Facu Tobogán ofrece una experiencia única que la ha convertido en un referente clave para la juventud y los nuevos adultos contemporáneos debido a esa rara belleza poética de cada una de sus composiciones. Hay un esfuerzo consciente por salir de las formas de un sonido que en Latinoamérica y el mundo ha conquistado como si se tratase de una nueva ola del rock argentino. La propuesta de Tobogán Andaluz se erige como un faro propio, aunque evidentemente responde a un fenómeno musical más complejo que, a la luz de la compleja situación del continente en la última década, refleja el cansancio y la melancolía de una generación en crisis. Empero, en su música siempre sobrevive un halo de esperanza que resulta en una bolita de luz para los días difíciles. Este año iban a visitarnos y aún esa espina duele, pero nos legaron “Era un día perfecto”, por lo que algo de esperanza queda. Con un delivery más punk y unas guitarras imbuidas de sonido noise, los toboganes nos llevan por espirales de emoción que nos recuerdan que aún hay una promesa de encontrarnos en una oportunidad próxima.



Todo aparenta normal – “Berlín”


Todo aparenta normal lleva ya más de una década devolviéndole garra y emoción al rock al sacarlo del lugar común de las guitarras e inyectándole dinamismo con teclados emocionantes y difusos. “Berlín” fue el último adelanto de El último abrazo analógico, una canción acuática sobre seguir la corriente y de amoldarse a las circunstancias que la vida nos presenta, como el concepto del flujo presente en ciertas religiones de Oriente. Con una batería sopesada y un juego delicado en las guitarras que no apela a la explosión épica, sino que discurre como un arroyo sobre un cauce, a veces calmo y otras pleno de rápidos y caídas, permitiendo que la mezcla respire con la fuerza de un bajo robusto y estoico. En julio, hacia mitad de año, ya la banda había creado uno de los álbumes más robustos de su país, revistiendo su rock de autor con una emoción de poesía enérgica y emocionante. Todo aparenta normal hace parte de una generación que cree que el rock es un lenguaje que muta y se transforma, una estética y un estilo de vida antes que la fórmula sobre un pentagrama. “Berlín” es nostálgica en su armonía, pero heroica en su letra, construyendo un contrasentido que nos obliga a reparar en cada uno de los detalles que componen una producción de primera línea.



Trueno – “Atrevido”


Luego de haberse coronado como el nuevo referente del freestyle en Argentina, Trueno finalmente publicó su álbum debut, Atrevido. El estilo de Mateo Palacios es una fuerza de la naturaleza que pone a vibrar los cielos con el estruendo de su inteligencia lírica. Jugando con sonoridades del tango clásico y el nuevo trap latino, Trueno presenta en “Atrevido” una mezcla elástica con una producción minimalista que soporta todo el peso de sus rimas con un balance entre lo callejero y la inteligencia de la poesía del día a día. Trueno se sabe el vocero del gueto al poder combinar nuevas corrientes del género nacido en el Bronx con el sonido de Atlanta y las influencias de la nueva escuela de rimadores en el continente. Es un rapero joven que tiene el verbo hecho de flamas para prender a cualquiera que se cruce en su camino. Hacia el final de “Atrevido”, la mezcla se contamina y se hace densa, pesada y difícil de digerir. Sin embargo, Trueno se mueve con elegancia por entre la producción, saltando de barra en barra con una velocidad sobrehumana que estalla en chispas para dejarnos ciegos. Y algo asustados. Esto es otro nivel.



Vera – “Incesante”


La hija más joven de la dinastía Spinetta es un cohete hecho de delicados metales. No es una máquina que explota haciendo ruidos de motores y estruendos de bujías y válvulas. Es más bien una burbuja electrónica que levita en su propio centro gravitacional. La poeta, actriz y ahora música presentó hace un par de meses un debut rutilante lleno de poesía y electrónica introspectiva, acuática y sideral. Es como si la hija del Flaco hubiese encontrado un mineral más poderoso que el agua en un planeta lejano. “Incesante” tiene una presencia minimalista que es delicada como una flor congelada en por briznas de rocío. La delicadeza de su narrativa sobrecoge en cada corte, pero es en “Incesante” en el que Spinetta encuentra más poderosamente su voz en el éter eterno y mutante. Su voz es dulce y sopesada, no pretende rasgarnos las entrañas, sino acariciarnos el alma con sus susurros y sus metáforas hermosas. Esta lista está llena de descendientes, pero ellos mismos portan su batuta a fuerza de haber construido su propia y hermosa obra. Vera no es la excepción y sobresale.



Weste – “Ficcionar”


Weste empezó a presentar su tercer álbum, Abanico, en diciembre del año y este fue el único sencillo que llegó a tener un videoclip, lo que fue un abrebocas perfecto para este disco, que es un fenómeno. Dejando de lado el sonido andino que había explorado en su álbum anterior, Huestes de 2017, y mira hacia el místico Oriente, por el que Occidente siente una poderosa atracción cultural. “Ficcionar” se deja empapar del city pop japonés de los ochenta para beber del lenguaje moderno del R&B y el hip hop contemporáneo. El resultado es una pieza de alta costura pop en la que Clara Trucco e Ignacio Pérez se visten de cálidas y delicadas sedas electrónicas y un bajo robusto que sostiene la melodía antes de que las armonías de los vientos nos sobrecojan para llevarnos en un viaje sin regreso hacia una tierra mágica de frutas dulces que solo existen en sueños. “Ficcionar” es una coqueta invitación al juego de roles, a vestirnos con nuevas pieles para crear relatos fascinantes y seductores. Weste propone un sonido que es elegante y retro y que brilla en un faro único que puede estarnos guiando hacia el nuevo sonido del pop rioplatense. Quién sabe, quizás el rumbo apunta a Oriente. En todo caso, es una composición preciosa.



Wos – “Mugre”


Un rapero nuevo que pueda llenar el Luna Park es una sorpresa que nos confirma que el género urbano es realmente un fenómeno cultural. Pero vamos por partes. Wos no juega con el manual del rapper: su música es oscura, existencial y llena de imágenes inquietantes prestadas de la cultura del hip hop y la literatura clásica. Este año Wos presentó TRES PUNTOS SUSPENSIVOS, una crónica personal de la vida en cuarentena. Hace un mes, incansable, regresó con “Mugre”, que hará parte de su próximo álbum, aún sin confirmar su fecha de estreno. “Mugre” es una composición personal llena de dolor e ira que permite desnudar al rimador sin tapujos frente a una audiencia cada vez mayor que está ávida de su talento en la tinta. Su estructura progresiva hace que sea un viaje con distintos climas, siempre virando hacia el naufragio. Con una impronta que nace del hip hop, Wos convoca y condensa elementos de diferentes géneros como el pop y el rock para lograr una mezcla sobresaliente y una canción profundamente humana. Los cortes futuristas y los colores y profundidad de la voz, en perfecta simbiosis con los coros góspel del final, hacen que sea una obra redonda que nos introduce en el alma de un talento vibrante que tiene mucho, mucho, por decir.