• Ignacio Mayorga Alzate

25 canciones españolas para recordar el 2020


Este año ampliamos el radar de nuestro cubrimiento para empezar a trabajar los lanzamientos del resto del mundo. Durante años hemos hecho un esfuerzo por entrevistar a algunos de los músicos más importantes del continente y de España, pero no fue sino hasta este año de reinventarse que comenzamos a colaborar más abiertamente con creadores de todo el mundo. Así es que, empezando esta semana, entregaremos una serie de conteos de cortes relevantes del año en todo el globo. Decir que algo es mejor que lo otro es una opinión que no nos interesa dar, pero siempre traemos el foco sobre creadores que nos han legado interesantes composiciones que consideramos podrían ser del agrado de ustedes. Así es que hoy empezamos recordando 25 canciones del 2020 hechas en España que nos llamaron poderosamente la atención. Esperamos que las disfruten tanto como nosotros.


Adiós Amores – “Charlotte”


Este año, como es usual, España ha estado presentando una serie de lanzamientos increíbles que hablan de un revival de algunos de los ritmos que convirtieron al país en un referente de la música en castellano antes de la gran explosión de bandas latinoamericanas. El sonido ye-ye, que nació en Francia en 1959 y se extendió por Italia y España, se ha convertido en un referente interesante al que bandas contemporáneas ibéricas están reestudiando para inyectarle un dinamismo moderno a un sonido que hizo bailar y enamorarse a nuestros padres. Sin embargo, nadie está revitalizando estas formas de manera tan concisa y elegante como Adiós Amores, un dúo femenino ubicado en Granada y Sevilla. Antes de que este año se fuera al demonio, el proyecto presentó su celebrado primer sencillo “Charlotte”, que las ha convertido en un fenómeno en plataformas. Su sonido tiene una calidez retro fascinante que es delicado e ingenioso, con detalles en la mezcla que le da fuerza y coherencia: vientos lastimeros, guitarras con reverb, cuerdas épicas. Adiós Amores es uno de los proyectos más interesantes de la otra España, la de la alternativa, la que nos encanta.

Axolotes mexicanos – “Te quiero (…)”


Asturianos de nacimiento y madrileños por adopción los Axolotes mexicanos llevan siete años convirtiéndose en los abanderados del nuevo pop español. Con una conjunción de factores musicales poco probables, el quinteto ha lanzado dos álbumes (Salu2 de 2018 y Holi <3 de 2015), además del EP Uwu, del que se desprende “Te quiero (…)”, de este año. Este sencillo, como la producción previa de la banda, está influenciada por el lenguaje de las redes sociales, la ansiedad millennial de los que aprendimos a comunicarnos por zumbidos a través de Messenger con nuestros intereses románticos en la adolescencia y el sonido de las guitarras del indie y el pop punk. Además, en el fondo, sobreviven melodías y guiños a los openings de animes de los noventa y los dos mil. Todo en esta banda es una deconstrucción de lenguajes adversos que se concatenan en un postre meloso y rico en carbohidratos que los dejará híper acelerados. En el buen sentido. Nos encantan los Axolotes mexicanos, los eternos adolescentes del nuevo pop español. No dejen de llegarles a su sonido demente y a sus geniales letras.


Cariño – “Excusas”


Cariño es oro y cada nuevo lanzamiento es una obra suprema de la elegancia pop. El trío de mujeres lleva desde 2017 creando melodías provocativas y canciones en sencillo lenguaje que desmitifica las dinámicas de las letras grandilocuentes para dar le pie a mensajes emocionantes y sencillos. Hay una sensibilidad en el pop que permite envolver frases sencillas y en rima con dinamismo para construir historias memorables que apelan a nuestra cotidianidad antes que a una idea épica de romance que solo funciona en las narrativas del entretenimiento, no ya en la vida real. “Excusas” es una composición con una fuerte línea de bajo que nos lleva a la búsqueda de ese romance sencillo que está hecho de instantes de cotidianidad en los que lo que importa es el poder compartir con la persona que nos gusta algunos minutos de nuestros días, ya sea para ir a mirar unos zapatos al centro o a través de una llamada corta a la que le abrimos espacio en nuestra agenda. Cariño es uno de los productos pop más interesantes de España y se han convertido en un referente necesario del pop en habla hispana.

Carlota – “Tobillos”


Esta mención es un poco tramposa porque, en esencia, el primer sencillo de la valenciana Carlota llegó en 2019. Lo cierto es que la descubrimos con su Split para un extraño junto a Srta. Trueno Negro de este año, editado por el nuevo sello valenciano Futuras Licenciadas. Carlota tiene 20 años y se lanzó al ruedo con un sencillo coqueto y lleno de naïveté sesentera que la convirtió en uno de los nombres más interesantes del año pasado y este. Carlota está rescatando el pop con madre hecho desde la sensibilidad y la inteligencia compositiva. Para la generación que creció con la estética de Wes Anderson, este corte es una promesa de valor que convence de manera inmediata, es bello, emotivo y real. Tiene una visceralidad de musical clásico, una necesidad de romance en clave de ye-ye lento y temeroso que hace de esta música un proyecto entrañable que tiene frente a sí todas las posibilidades de la juventud para inventarse y reinventarse cuantas veces quiera. Si no la pillaron en 2019, píllenla en 2020. Es una gema.

Carolina Durante feat. J (Los Planetas) – “La canción que creo que no te mereces”


En medio del confinamiento, el cuarteto madrileño se sacó un hit de debajo de la manga junto a un invitado consagrado del indie español desde hace años. Carolina Durante utiliza su delivery más punk para esta joye del rock espacial cargado de reverbs y fuzzes que le dan una fuerza herida al coro que mejor resume este año de mierda: “no estoy aquí pa’ sufrir”. A veces la inspiración nace del lugar del dolor y la cicatriz para encontrar, en medio del grito, el sentido del mundo que nos rodea. A veces las relaciones se van al traste después de mucho intentarlo y cada una de sus partes se entrega a esa rutina y aburrida dinámica de quién tuvo la culpa, de por qué las cosas no funcionaron, de quién se equivocó de peor manera. Los Carolina Durante se han convertido en un acto clave del circuito español desde 2017 y este año igual y no se quedaron quietos. Temazo.


Confeti de odio – “Muchísimo”


Lucas Vidaur saltó al ruedo con Axolotes Mexicanos (también en esta lista) y desde hace un par de años regenta su propio proyecto solista, como la mayoría de miembros de su banda, que se llama Confeti de odio. Su álbum de este año, Tragedia española, es una joya irónica, autoreferencial y cargada de humor negro en la que pronosticaba la pandemia antes de la subida en la bolsa de las acciones de los fabricantes de máscaras N95. Su álbum va de la desesperanza al escapismo nihilista, con una sensibilidad pop para escribir canciones pegadizas y estribillos en guitarras sofisticados en su empaque minimalista. “Muchísimo” es uno de los cortes más garage de un disco que es sobresaliente y honesto, escrito por un joven que recién empieza la segunda mitad de sus veinte y tiene más verdades que decir que muchos adultos mayores de setenta. Lléguenle a Confeti de odio, es brillante, como Adan Jodorowsky en sus momentos más divo.


Dani – “Si te vas”


Aprendiendo la lección de Billie Eilish, desde Vigo llega Dani con toda la fuerza de un pop electrónico lleno de funk y programaciones de ensueño. La música debutó este año con su álbum Veinte, en el que colindan influencias de Frank Ocean o las emocionantes programaciones del pop latino de artistas como Javiera Mena o Francisca Valenzuela. Dani presenta un sonido sofisticado y elegante de corte vanguardista a la manera de la programación de FKA Twigs. “Si te vas” es una declaración de principios, primero como mujer y luego como estética popera. Es emocionante y resoluta, vivaz y vibrante con una calidad de frescura que revitaliza las formas de un género que se había tornado derivativo y poco atractivo en años recientes en nuestra querida España. Dani se suma a una larga línea de creadoras que le dan un nuevo aliento al pop electrónico, pero con una actitud despierta y consciente del momento cultural presente. No es entretenimiento, aunque sea supremamente emocionante.

Delaporte ft Ximena Sariñana – “Tú dirás”


Sandra Delaporte y Sergio Salvi presentaron hace algunos el proyecto italo-español Delaporte, con el que empezaron a abrirse un espacio importante en la movida de la nueva música alternativa europea, logrando un papel protagónico en la escena española con una serie de lanzamientos que los puso en el centro del radar con melodías complejas embebidas de varias fuentes de la historia de la electrónica europea. Las montañas, presentado en septiembre, es una joya magistral en la que colindan visos del sonido noventero, pero también referentes más under como el industrial europeo y ese giro maravilloso que significó y significa la figura de Trent Reznor en las programaciones que lleva realizando más de tres décadas con su proyecto Nine Inch Nails. Las Montañas es un álbum excepcional que utiliza los aprendizajes de El mal querer de Rosalía o el estilo urban trash de Die Antwoord en Sudáfrica para producir un producto emocionante que, durante trece canciones, nos guía por un ascenso hacia una cumbre arcana en la que podemos ver el universo bajo nuestros pies. “Tú dirás”, junto a la mexicana Ximena Sariñana, es una síntesis acertada del cóctel sonoro de este proyecto que, seguramente, se convertirá en uno de sus favoritos.


Fred Fredburguer – “15 minutos”


Bautizados en honor a uno de los personajes más insoportables y entrañables de Las sombrías aventuras de Billy y Mandy, este cuarteto entiende la fuerza y la vivacidad que tiene el power pop con reminiscencias a los Fresones Rebeldes. Su primer álbum, editado a través de Elefant Records, es una colección de himnos juveniles y dinámicos con una inteligencia poética que interpela directamente a su demográfica principal. Sin embargo, no es un sonido irónico y único para le generación digital: Fred Fredburguer cataliza el sonido de bandas como Alvvays o de Las Ligas Menores para crear una propuesta que es musicalmente muy prometedora y está haciendo ya bastante ruido en su país. “15 minutos” es uno de esos cortes sobre las relaciones interpersonales, los primeros momentos de timidez y ese salto al vacío que se convierte en ansiedad cuando la persona a la que esperamos está demorada. Fred Fredburguer está genial: su propuesta es clara, su sonido dinámico y su pop sofisticado y emociónate.

Futuro Terror – “KOMSOMOL”


Futuro Terror regresa a Discos Humeantes y a su lado más punk con guitarras afiladas y baterías de influencia hardcore que revitalizan la propuesta de una banda que prensó este año Sangre, su álbum más abiertamente político hasta la fecha. No es para menos, este corte recibe el nombre de la organización juvenil del partido comunista de la fallecida Unión Soviética. Sin caer en lo panfletario, la banda recuerda la historia de terror y miedo que ha manchado de sangre el suelo del viejo continente durante años y es un regreso a su forma más pura con riffs de garage, bajos muy punk y baterías aceleradas que le dan a esta historia de rica poesía una base rítmica pertinente para que nunca olvidemos el pasado y nos protejamos de repetirlo en el presente. Este es un año de aprendizajes y de momentos de cambio y transición, ojalá podamos seguir marchando en el futuro para construir un mundo más justo y menos tramposo para quienes más queremos. Igual, siempre queda el punk rock y el grito en la garganta, que no se atora, sino que atrona el cielo.

Ginebras – “Chico Pum”


A medio camino entre Cariño y Carlina Durante, Ginebras se han convertido en una sensación con sus letras divertidas y su sonido de amigable color pop rock. Con reminiscencias a las bandas de mujeres de los años cincuenta y sesenta. Su propuesta es una mezcla de sonidos retro con momentos de garage y surf como en su cover de “Con altura” de Rosalía, que las viralizó el año pasado mientras ya estaban trabajando en su primer álbum de estudio, que estrenó en septiembre de este. “Chico Pum” se construye sobre un motivo clásico del pop, el de poder acercarnos a una persona que nos vuelve loca. El lanzamiento llega acompañado con un videoclip muy divertido inspirado en sagas adolescentes como High School Musical, pero con el giro propio de las Ginebras, quienes también tuvieron una participación importante en el álbum de Delaporte, inyectándole una sensibilidad punk a la mezcla electrónica.

Joe Crepúsculo – “Cuarentena sin ti”


Había que incluir una canción que necesariamente se refiriera de manera directa al evento del año, que no fue precisamente la candidatura de Kanye West por la presidencia de los Estados Unidos. El cantante de Barcelona es un prolífico creador que este año publicó su octavo álbum de estudio, Supercrepus II, como una suerte de secuela a su disco de 2008. Sin embargo, antes, cuando apenas empezaba este confinamiento demencial, el músico y compositor se permitió darse esta licencia para construir una reflexión sobre pasar la cuarentena en solitario. A veces dolorosamente irónica y otros solamente dolorosa, “Cuarentena sin ti” es un corte lento de guitarras en el que la voz del cantautor se sobrepone sobre el desierto de una ciudad sin personas en la calle. Reflexiones sobre la guerra por el papel higiénico y la presencia innecesaria de los hombres en la tierra le dan un matiz enternecedor a esta historia que es patética y trágica, pero llena de aprendizajes. Nos encanta, porque duele.


Karavana – “Strokes”


El post punk revival no ha muerto y se mantiene vigente en el irónico corte de Karavana, “Strokes”. El sencillo tiene una influencia directa a la banda de Julian Casablancas que referencia en su título y es irónica y mordaz al recordar un poco la actitud modernilla de quienes copiábamos los looks de Sam Endicott, Luke Jenner, Pete Doherty o el propio Casablancas en la primera década de este convulso nuevo milenio. No es una canción para pensar mucho, sino para imaginarnos de nuevo en aquellas fiestas épicas de los videos de The Sounds o de Franz Ferdinand mientras un tipo vestido como Howlin' Pelle Almqvist nos preguntaba si teníamos drogas de diseñador. Lo cierto es que el efecto del trap en la nueva música española ha sido un poco aburrido y es divertido ver que una banda arremeta contra uno de sus principales exponentes con tan delicada ironía. En serio, pongan los Strokes.

Los lagos de Hinault – “Los caprichos del querer”


Después de su Escenas de caza de 2017, la banda madrileña regresó con Soledades, que denota una forma más sintética y rabiosa de acercarse al pop. Con una actitud que no se toma prisas para crear canciones sobresalientes, el proyecto capitalino se ha convertido en un referente del under español, creando en esta oportunidad un disco en el que las canciones son más breves, directas y potentes para darle forma a un pop de autor que no sigue ninguna fórmula y crea una identidad propia que es hipnótica y entrañable. Dice la máxima que “lo bueno, si es breve, dos veces bueno” y esta norma se cumple con más cabalidad que nunca en “Los caprichos del querer”, nuestro corte favorito del disco. Sobre una base acelerada, la melodía de voz llega sofisticada para narrar los pormenores de historias de amor y desamor. Siempre somos los villanos y héroes de nuestra propia historia o de la historia de alguien más. Este es un corte directo y contundente que se toma menos de dos minutos para ponernos a pensar. Y añorar.

Los Punsetes – “Tú y yo”


Desde Madrid, Los Punsetes se han convertido en una de las bandas centrales del rock alternativo en España. Con una actitud irónica desfachatada y una puesta en escena única que raya en el performance, la banda liderada por una de las voces más crudas del rock en castellano del momento, Los Punsetes se ha convertido en una banda para reírse de la estupidez humana, los celos en la industria de la música o para denunciar el maltrato sexual. Sin embargo, pocas veces han cantado al amor y "Tú y yo" es una de esas raras aves que surcan el universo Punset. El tema había estado solo disponible en vinilo como Lado B de “Una persona sospechosa” que salió el año pasado. Ahora, el corte está disponible en plataformas y es una verdadera declaración de pasión sincera. Con un bajo robusto y una batería galopante, este sencillo reverdece sobre un campo de afiladas guitarras eléctricas con armonías medio pop punk y una actitud reposada de compromiso mutuo que no requiere de clímax dramáticos para expresar un mensaje universal: dos contra el mundo son más fuertes que uno solo.


Mala Rodríguez – “Mami”


Decir que la carrera de veinte años de la Mala Rodríguez es un canto por la liberación y la fuerza femenina es un sobrentendido. Desde siempre, la compositora ha escrito letras de poder y empoderamiento, pero quizás nunca desde un lado tan íntimo y personal como en “Mami”. Nunca la cantautora había presentado esta faceta de la mujer en sus composiciones, pero es también una parte de la pluralidad de rostros que tiene la feminidad. Es un recordatorio de las luchas que tienen que vivir cientos de miles de mujeres que, además de trabajar, tienen la obligación social de cuidar a sus críos. “Mami” es una composición intimista acompasada por un piano flamenco y la voz prístina de La Mala, quien se desnuda también en su faceta maternal. Al final del día es una invitación a las mujeres líderes y fuertes para que se atrevan a cumplir sus sueños y buscar la concreción de sus metas, para ellas y los suyos. Es bellísima, es poderosa, es visceral. Es La Mala en su lado más tierno, que es también rudo y contestario.


Marcos y Molduras – “Un nuevo año”


Este dúo afianzado en Madrid es una promesa interesante de una nueva etapa de creadores afianzados en la capital. Sobre una mezcla de dream pop y una influencia noise en la guitarra, “Un nuevo año” fue presentada durante marzo de este año, después de haber sido escrita en el 1 de enero, cuando aún no sabíamos que esas promesas e ilusiones a las que habíamos dado forma con nuestra primera resaca del año iban a resultar infructíferas a la luz de lo que sucedió después. Es una canción que tiene un peso nostálgico en la manera en la que se recontextualizó por motivos de fuerza mayor, pero, de cualquier manera, tiene una fuerza melancólica que es bellísima y frágil, un pop sincero que sobrecoge por su honestidad y la facilidad con la que puede construir imágenes de una dulzura insospechada que vienen de lo más hondo de un corazón comprometido con la sinceridad y el mostrarse de frente al mundo sin temor al que dirán. Quizás podamos celebrar con ellos el próximo año.

María Rodés – “Recuerdos de Ypacaraí”


La barcelonesa realizó su álbum Lillith a partir de un encargo del Festival de Arte Sacro de Madrid y es una joya cargada de simbolismo feminista. Lillith, primera esposa de Adán en el folclor hebreo fue expulsada del Edén por negarse a someterse a Adán. Sería sucedida por la sumisa Eva y el mito sigue sin saber de su paradero, en el que supuestamente se incluyen orgías con demonios en el Mar Egeo. La barcelonesa construye un álbum conceptual de alta resonancia dentro de su cálida y dulce voz que eleva las reflexiones de brujas y demonios a esferas simbólicas de emancipación y libertad. Dentro de esta narrativa, se enmarca su reversión del clásico paraguayo “Recuerdos de Ypacaraí”, canción guarania reinterpretada por Jorge Drexler o Julio Iglesias. En esta nueva versión, Rodés rompe las narrativas del género para cantarle a una amada que funciona como una igual en su discurso polifacético y vital. Es entrañable y hermosa.

Melenas – “3 segundos”


La banda de cuatro mujeres que se conocieron en el Nébula, uno de los venues claves de la incipiente movida under de Pamplona, presentó hace un par de meses uno de los álbumes más emocionantes del rock ibérico. Bienvenida la otra España, la que no aparece en nuestro dial de la radio pública colombiana mientras que Pucho Almarza sigue cantando las mismas historias una y otra vez con metáforas complejas y figuras retóricas pomposas. La música de Melenas es otra cosa, y es una cosa bien hecha. Fantásticamente creada. Un descubrimiento clave para los días de aturdidor silencio del encierro, un documento pletórico de reverb y fuzz, letras inteligentes y una crudeza instrumental necesaria entre tanto rock pasado por el auto tune. La música de Melenas es provocativa e inteligente y su segundo álbum, Días raros, es el testimonio de una rápida evolución musical en un proyecto que ha venido creciendo vertiginosamente. Su propuesta de valor es honesta, su puesta en escena y en redes apela a la sensibilidad del DIY, del fanzine, lo analógico. Escogimos “3 segundos” por su onda Too Many Cooks, pero lo cierto es que todo su álbum nos fascina. Queremos tenerlas por aquí pronto.

Menta – “Me alegro de verte”


Menta apareció de la nada este año y sin dar un solo concierto (¿cómo podrían?), se convirtió en una sensación con su EP debut autotitulado. “Me alegro de verte” fue el corte con el que la banda estrenó en julio su propuesta sonora primera y sobrecogió a todos por igual en el sentido de que combina talento y juventud como pocas bandas actuales. Aunque todos los miembros de la banda habían participado en distintos proyectos, nunca habían entrado a un estudio de grabación y lo lograron meses antes de que los cerraran indefinidamente, juntos con las salas de espectáculos, los bares y nuestros corazones. No importa (tanto). Lo cierto es que Menta es volátil y emocionante, irónico y sagaz, un proyecto que lo mismo cataliza a Bikini Kill que a Los Punsetes y que deja una sensación refrescante luego de escucharlos. No se queden con este único corte, lléguenle a todo el EP. Se vienen con toda.

Mujeres – “Tú y yo”


Mujeres es uno de los fenómenos más interesantes de la escena musical de Barcelona de hace un par de décadas. La banda nació hace más de 11 años en las aulas de una escuela de cine y pronto cogió vuelo en el circuito under de una ciudad en la que música florecía en cada esquina, pintando un rico paisaje de sonidos en el que había espacio para todos. Influenciados por el sonido del garage rock de los años sesenta y cantando en inglés, la banda se convirtió en un fenómeno importante dentro de la movida alternativa, llegando a girar de manera autogestionada en importantes mercados musicales como los Estados Unidos y el resto de Europa. En 2017 Mujeres viró definitivamente hacia el castellano y desde entonces no han parado de crecer, convirtiéndose en una de esas bandas que siempre encontrarás en las alineaciones de los festivales, pero que no estarán disputándose el trono de las emisoras con Rosalía o Pimp Flaco. Mejor así. “Tú y yo” hace parte de su fabuloso Siento muerte, un álbum que salió durante la pandemia (pararemos de decir: todos los álbumes salieron en pandemia) y que es su pieza más sobresaliente a la fecha. Surf, garage y guitarras filosísimas con un delivery desgarrado y una batería estrepitosa. Mujeres nunca decepciona.

Pinpilinpussies – “Noventas”


Este dúo de Barcelona cataliza la influencia de las riot grrrl de actos como Bikini Kill, Bratmobille o Sleater Kinney con la potencia en el bajo de Kim Deal y Kim Gordon y una actitud pop punk que tiene un atractivo lo-fi genial y generoso. “Noventas” hace parte de su debut Fuerza 3, un EP poderoso con el que la banda debuta en pleno 2020. La canción es una carta de amor sónica a una década que nos dio a grandes mujeres líderes en el mercado musical alternativo y a grandes hitos del pop que luego aprendimos habían sido torturadas por una industria cruel y deshumanizante. La canción es una pregunta abierta sobre lo que hace que un hombre y una mujer puedan tener una relación longeva que sobreponga al tiempo y, al mismo tiempo, es una frustrante declaración de cómo muchos, la mayor de las veces, caemos y tropezamos justo cuando estamos a punto de alcanzar ese “felices por siempre” que nos prometieron las películas de Disney de los noventa. Y que siguen prometiendo. Es vivaz y armónica, un nuevo del rock español que está revestido de una vitalidad que solo se puede alcanzar cuando se entiende y se disfruta la historia que nos antecede.

Sidonie – “Verano del amor”


El regreso de Sidonie es siempre una buena noticia. El regreso de Sidonie con 23 cortes nuevos, el libro de Marc Ross (su guitarrista y vocalista) es una noticia perfecta. En esta etapa ya más madura, la banda se permite ser más dulce e ingenua que nunca para celebrar el color que ya empieza a caerse de sus sienes, pero que empiezan a sentir en todo cuanto los rodea. El regreso de Abba, como titularon al disco, es una celebración psicodélica con pop para aplaudir al unísono, viviendo la vida al máximo y aprovechando que tenemos una única oportunidad para celebrar que tuvimos la suerte de ser nosotros. Los niños de las flores son hoy ya la personificación de la sabiduría y el apoyo de la vida. Empero, “Verano del amor” es revolucionaria y detrás de sus historias vegetales se esconde una reflexión más certera e hiriente sobre la necesidad de hacer frente a nuestros ideales para vivir en concordancia con el mundo que se soñó hace décadas y que aún no hemos logrado concretar. Sidonie es una de las bandas claves del indie de las últimas dos décadas y este lanzamiento es un feliz regreso a las canchas y a la fuerza irónica que los hizo enormes.

Triángulo de amor bizarro – “Vigilantes del espejo”


Este año la banda gallega lanzó su álbum autotitulado luego de dos décadas y media de hacer ruido de calidad y nostalgia. Con influencias del indie inglés de los noventa como los Stone Roses, el noise rock y el post punk europeo de la década de los ochenta, Triángulo de amor bizarro es ya una banda que siempre cumple lo que promete. En su caso, una delicada fusión de desesperación y elegancia que recuerda a los momentos más guitarreros de The Cure de principios de los ochenta. Esta canción es una invitación a seguir el camino del mal, aún a los cuarenta años. La figura retórica podría referirse a ese momento de auto reconocimiento en el espejo cuando se está hasta el tope de anfetaminas, barbitúricos o alcaloides. Ese momento de heroísmo ingenuo y vacuo que nos lleva durante unas cuantas horas a sentirnos superiores, sobresalientes invencibles. Esta es la canción más poderosa de un disco poderoso y oscuro, es explosiva, nocturna y sofisticada. Todo a lo que nos tienen acostumbrados, pero con un trabajo prolijo que ha llevado su sonido hasta la máxima potencia de su identidad. Bellísimo.

VVV (Trippin’ You) – “Invierno nuclear”


VVV, también conocidos como Trippin’ You, es un ensamble de tres piezas que empezó a hacer oscuro ruido hacia 2017. Con su segunda placa, Escama, la banda pule su helado sonido y le da una vuelta discotequera. Esto es su tu idea de club es un espacio lleno de neones rojos, grafitis de desidia y mucho cuero y accesorios metálicos. La banda cristaliza la influencia del post punk y el new wave en un proyecto alucinante lleno de sintetizadores helados y punzantes que, de manera literal, nos hiela la sangre. “Invierno nuclear” es uno de los cortes más emocionantes de una placa que es, por demás absolutamente sobresaliente. En este corte, la emoción del desarraigo y el exilio que nos ha producido la pandemia llega a su punto crítico de catarsis apocalíptica. El audiovisual también está lleno que remiten a bandas como Hocico de México, Skinny Puppy de Canadá y la sofisticación rusa de Motorama o Human Tetris. En 2020 hizo mucho frío y VVV cristalizó este sonido en un mamut congelado en un iceberg que deshiela con derrames de petróleos y químicos abrasivos. Explosivos y oscuros: nos encantan.



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