• Ignacio Mayorga Alzate

Alvvays presenta "Pharmacist" como primer adelanto de su tercer álbum



El mundo ha estado esperado pacientemente el regreso de una de las bandas más queridas del indie rock. Ayer Alvvays dio la primera pista de su próximo álbum, Blue Rev, que será lanzado a través de Polyvinyl el 7 de octubre y que recoge sus aprendizajes y reflexiones desde el lanzamiento de Antisocialites de 2017. Al menos, la espera de cinco años valió la pena: Blue Rev no solo reafirma lo que siempre ha sido grandioso acerca de Alvvays, más bien lo reimagina. Con 14 canciones, Blue Rev, no solo será el álbum más largo de la banda canadiense, sino el más complejo musical y líricamente. Con este anuncio, la banda presenta también “Pharmacist”, primer corte del álbum, que se suma a un regreso a los escenarios el mes pasado por parte de la esencial banda de indie. Así mismo, se presentarán en el ‘Here and There Festival’ de Courtney Barnett en agosto.

Alvvays nunca tuvo la intención de tomarse cinco años en terminar su tercer álbum, el viaje nervioso que es el querido Blue Rev. De hecho, la banda comenzó a escribir y editar las primeras piezas justo después de lanzar Antisocialites en el 2017, un segundo disco maravilloso que confirmó el estatus del quinteto de Toronto en la cima de una nueva generación de indie rock de la segunda década del tercer milenio. Si su debut autotitulado les abrió las puertas, su segundo esfuerzo discográfico demostró que, en las letras de Molly Rankin, musicalizada con su banda de amigos, existía una plétora de historias conmovedoras para seguir compartiendo con una generación esperanzada en su desesperación millennial.


Sin embargo, debido a los confinamientos globales, por circunstancias ordinarias como totalmente impredecibles, se retrasaron esas sesiones. Alvvays estuvo de gira más tiempo de lo esperado, una interrupción total para una banda que no escribe mientras está de tour. Luego un ladrón irrumpió en el departamento de Rankin y se robó una grabadora llena de demos, un día antes de que una inundación en el sótano casi arruinara todo el equipo de la banda. Subsecuentemente, perdieron la sección rítmica y, debido al cierre de fronteras, no pudieron ensayar durante meses con su nueva baterista, Sheridan Riley y su nueva bajista Abbey Blackwell. Fueron unos meses difíciles para una banda que acababa de cumplir su sueño de abrir en dos oportunidades para The Strokes.


En octubre 2021, cuando llegaron al estudio en Los Ángeles con el canadiense Shawn Everett, él los instó a olvidar la planeación meticulosa que habían hecho y solo a tocar todo directo a la cinta. Para el segundo día, ya habían arrasado con Blue Rev de principio a fin, dos veces, pausando solo 15 segundos entre canciones y solo 30 minutos entre tomas del álbum completo. Y entonces, al igual que lo ha hecho Everett en álbumes recientes de The War on Drugs y Kacey Musgraves, pasó una cantidad obsesiva de tiempo junto a Alvvays, llenando las grietas, alisando las superficies y mezclando los resultados. Las 14 canciones que se formaron son perfectas en el catálogo de la banda.


El álbum debut de Alvvays, lanzado cuando gran parte de la banda seguía en la primera mitad de sus veintes, servía para especular sobre un futuro distante: bodas, la vida profesional, ciudadanía interplanetaria. Antisocialites luchó con las aflicciones del ahora, especialmente las ansiedades de convertirse en adulto. Nombrado a partir de la bebida alcohólica azucarada que Rankin y MacLellan bebían de adolescentes en Cape Breton, Blue Rev mira hacia atrás a ese pasado de campo y mira hacia adelante a la incertidumbre del mundo, tomando en cuenta lo que perdemos cada vez que tomamos una decisión de lo que queremos ser. Seguro llega tiempo después de lo planillado, pero la respuesta para Alvvays, de hecho, es simple: han cambiado gradualmente, han crecido en Blue Rev como una de las bandas de rock más completas y fascinantes del mundo contemporáneo.



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