• Ignacio Mayorga Alzate

ana_bah continua una racha de composiciones emocionantes con “Amargo”, su nuevo sencillo


La música de ana_bah es un bicho raro en la música colombiana. Afortunadamente, nos encantan los bichos raros. Nos emociona que en un país en el que la música urbana hecha a machetazos es la que predomina, una banda se atreva a proponer una sonoridad completamente distinta. Con el EP debut de ana_bah, 12, ya no los perderemos de vista, pues su propuesta es tan interesante como atrevida, su sonido tan hipnótico como virtuoso. Vamos por partes: ana_bah es un trío bogotano conformado en 2018 que, lentamente, ha venido presentando una serie de actuaciones en vivo de mediana resonancia, en las que el proyecto ha sobresalido por su inteligencia compositiva e interpretativa, creando delicadas atmósferas sonoras que invitan a un estado de trance. Con “Eclipse” la banda se dio a conocer en 2019, creando una fuerte expectativa en los medios de comunicación nacionales. Con un sonido experimental que explora la senda del rock progresivo y la psicodelia, la banda se presentaba como una apuesta por una estética cargada de atmósferas introspectivas elegantes que generan una miríada de sentimientos en quienes escuchan su música. Ahora, la banda bogotana regresa con “Amargo”, un nuevo sencillo melancólico y lejano.


“‘Amargo’ es un tema especial, pues revive en cuarentena, obligándonos a buscar nuevas maneras de hacer”, explica la banda en el comunicado de prensa de su nuevo lanzamiento. “El resultado fue una pieza sencilla cargada de fuerza, detalle y nuevos colores. Un tema a dúo en el que se resalta el tono de la voz y la diversidad del bajo, sobre acuáticas ondas de la guitarra y sonidos espaciales de producción. Una dimensión que sin duda desea conectar con más seres llegándoles en su momento indicado”. El sencillo es una composición espaciada y lenta, en la que el bajo genera un eco cavernoso sobre la armonía que genera la guitarra desde lo lejos. Los vientos aparecen como aves espaciadas, surcando nubes de reverberaciones y voces lejanas, como espejismos evanescentes en un desierto de características extrañas. De a pocos, elegantemente, un vaivén de olas se conjura sobre una mixtura de sonidos emocionantes y reflexivos: el bajo plantea una suerte de aire flamenco, mientras que la guitarra ondula sobre dunas infinitas de arena espacial.


La factura de las producciones de ana_bah es exquisita y elegante. Su música exige una escucha activa, reflexiva, profunda. “Amargo” no es música de fondo para un restaurante de moda, ni mucho menos para vestidores de tiendas de cadenas. ana_bah parece haberse propuesto generar un producto que presupone una nueva forma de escuchar con el corte. Esto es, ana_bah quiere que escuchemos su música. Esto último es vital porque nos hemos acostumbrado a que la música se convierta en parte de listados para realizar otras actividades: dormir, pintar, trotar o bailar zumba. En esa medida, se ha convertido en un elemento escenográfico más que en protagonista del drama. Por ello es importante que existan proyectos como ana_bah que le devuelvan su calidad trascendente a una de las artes clásicas, hoy prostituida por el modelo capitalista, por la fábrica que degluta y escupe sencillos masivamente. Escuchen, por favor, “Amargo” y sigan a ana_bah: son geniales.