• Ignacio Mayorga Alzate

Curen las penas con lo nuevo de Bejuco, “Curao”



En 2015 nació de las entrañas de Tumaco una planta tropical de gran envergadura que lentamente se ha ido expandiendo para llenar de color el paisaje del Pacífico sur. Bejuco es una agrupación de diez jóvenes talentos que entretejen el sonido del bunde, el bambuco, el juga y demás expresiones de su territorio con lenguajes del afrobeat africano y con la fuerza interpretativa del timbre específico de los cantos de la región del sur nariñense. Bejuco se ha convertido en un laboratorio musical que ha destacado como uno de los principales exponentes de la movida tumaqueña. Su tenacidad implacable asemeja la imagen del mar del Pacífico: fuerte e inabarcable, mas calmo y danzador. En 2020 Bejuco se unió a la familia de Discos Pacífico, un laboratorio creativo para la creación, producción, promoción y circulación de la música del Pacífico colombiano, que cuenta con el apoyo del programa #TerritoriosDeOportunidad y cuyo objetivo es presentar, a Colombia y al mundo, sonidos contundentes y propuestas innovadoras de la escena vibrante que se teje desde Tumaco, Timbiquí, Guapi y Cali, regiones que colindan con el mar de voces y acentos que es el Pacífico.


Ahora, Bejuco presenta “Curao”, el primer sencillo de Batea, un disco producido en 2020 que contará con doce cortes. En el Pacífico colombiano el curao es una bebida espiritual y sagrada que, a pesar de la mala fama que le ha creado el público irresponsable del Petronio que entiende el festival de marimba como una extensión de Chapinero, tiene la cualidad de curar el mal de ojo, el mal aire y, como con todo destilado etílico, el mal humor. El curao es una preparación única y personal que ayuda a quien la consume a poder despojar de su cuerpo las sombras que se esconden tras la dermis. “Curao” es una composición que rescata el proceso espiritual y la cultura viva de la preparación de caña, narrando la travesía que implica procurarse de las manos de expertos el elixir tonificante. Bejuco espanta así los espantos entre marimbas de chonta y punteos de guitarra de afrobeat nigeriano. Esta es la primera de doce canciones que componen Batea, un disco producido por Iván Benavides y Cerrero para Discos Pacífico. Grabado en los míticos Estudios Audiovisión, mezclado en Llorona Records y masterizado en Inglaterra por Frank Merritt en Carvery Studio, el primer disco de Bejuco es un álbum que viene con la fuerza de una nueva generación que está cocinando el nuevo sonido de Tumaco.


“Estamos muy felices y emocionados con el lanzamiento de ‘Curao’, el primer sencillo de Batea, el disco con el que Bejuco de Tumaco le muestra su música al mundo”, explica Diego Gómez, Cerrero, director y productor de Discos Pacífico. “La propuesta de Bejuco conserva la esencia de la tradición de las músicas del Pacífico; la autenticidad de sus ensambles vocales, la fuerza de la polirritmia de la marimba y los bombos en el corazón. Al incorporar elementos como la batería, el bajo y la guitarra eléctrica, desde ese saber de tener el Pacífico en la sangre y desde una visión de músicos jóvenes que están liderando la escena en Tumaco, se logra un sonido nuevo con una raíz firme”, complementa. Bejuco plantea una simbiosis entre lenguajes que le permite a su música convertirse en un producto de fácil acceso sin comprometer la identidad del proyecto y las enseñanzas recogidas durante la exploración de los ritmos intrínsecos a la esencia del tumaqueño. Batea será un lanzamiento importante para la banda, pues es la consagración de años de experimentos y enseñanzas. Podremos, así mismo, entender mejor la esencia del folclor del sur del Nariño, una región muchas veces ignorada desde la crítica musical centralista, anclada en Bogotá y ciudades capitales. Curen sus almas con lo nuevo de Bejuco y prepárense para este tsunami musical que “Curao” pronostica.