• Ignacio Mayorga Alzate

Gregorio Hernández de Alba se desdobla en dj +1 y presenta “Gengibre”



Durante años Gregorio Hernández de Alba se ha dedicado a la electrónica latinoamericana. Como DJ y productor ha oscilado entre la escena nacional y mexicana, además de haber participado en la fundación de In-Correcto, uno de los sellos independientes de la movida cultural colombiana. Ahora, presentando una nueva musical, Hernández se reinventa en dj+1, un proyecto de electrónica experimental cargado de vibrantes y sorpresivos sonidos. dj +1 es el resultado de muchos años de investigación musical y trabajo corporativo en torno al movimiento latinoamericano de la música electrónica pensada para los clubes. Habiendo colaborado con medios, festivales, colectivos y en su mayoría sellos; el productor bogotano Gregorio Hernández de Alba presenta su ópera prima, un proyecto en el que ha venido trabajando durante cuatro años y que retoma sus aprendizajes para proponer un giro subversivo a las formas digitales de nuestro territorio.


El resultado es Conflicto e interés, una combinación de sonidos centrados en la síntesis digital, con patrones rítmicos que evitan la lógica tradicional del four on the floor y la dinámica de bombo-metrónomo, proponiendo patrones rítmicos diversos, con los elementos tradicionales de la música electrónica. En ese sentido, dj+1 propone un recorrido de carácter experimental e introspectivo antes que un clímax saturado de elementos con momentos predecibles para cualquier escucha de música electrónica. Conflicto e interés comprende así una colección de nueve pistas, temas que oscilan entre el house, el ambient, el dancehall, el electro o el drum & bass, con un acercamiento a varias corrientes de la música electrónica latinoamericana.


“Gengibre” es el primer sencillo de dj+1, presentado a través del sello al que ayudó a dar forma hace algunos añis. La canción revela el peso que se vuelve evidente en la segunda parte del álbum, mientras que apoya los desarrollos melódicos y grandes momentos armónicos de la primera parte. Todo esto amarrado por un diseño de sonido similar a la electrónica japonesa del 2007-2010, pero con patrones rítmicos propios a la región. De esta manera, dj+1 se apoya en el trabajo de Yosi Horikawa, quien trabajó en el máster del disco y que se erige como uno de los más importantes diseñadores de sampleo de la actualidad japonesa, para crear una pista de inusual belleza, que no responde a los ordenamientos de unas bases preestablecidas, sino que se regodea en la propia inocencia de su carácter lúdico y su inusual y elegante factura.


Además de las canciones, hay un álbum visual de 9 piezas realizado por la mexicana Melissa Santamaría, la artista digital de la Ciudad de México, quien ha colaborado recientemente con actos como Flying Lotus, Sufjan Stevens, Hiatus Kaiyote y Actress, entre muchos otros. “Gengibre” es la primer muestra de esta nueva etapa en la carrera de Hernández bajo el rubro de dj+1. Es un juego sofisticado de influencias e ideaciones y un diálogo pertinente con la electrónica nacional, regional y de todo el globo. Acercando la síntesis al arte antes que al entretenimiento, categorías que no son necesariamente excluyentes, Hernández de Alba le devuelve la dignidad al oficio del productor de electrónica y nos recuerda los juegos y experimentos primeros de luminarios como Robert Moog o Wendy Carlos.



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