• Ignacio Mayorga Alzate

La-33 une esfuerzos con Los Rolling Ruanas para celebrar a la carranga



La hibridación de ritmos y acentos es una necesidad de la música para continuar transformándose. Pero nunca se había visto una colaboración tan oportuna y extraña como la de La-33 con Los Rolling Ruanas. Salsa y carranga cohabitan en un homenaje a Jorge Velosa en “Qué pena con mi vecina”, con el que la mítica banda orquesta de la capital comienza el año y su celebración de dos décadas poniendo a bailar a los tiesos rolos y a los más versados bailarines del resto del país. Así, el colectivo salsero lleva al extremo su inteligencia como intérpretes para transformar un corte de 25 años del lenguaje de la carranga a un ensamble con más vientos, pero conservando la identidad del corte al incluir las cuerdas de Los Rolling Ruanas, quienes están versados en el ejercicio de adaptar composiciones de otros lenguajes al del ritmo de la región cundiboyacense.


“Como ha sucedido con algunas de nuestras canciones, y con muchas de otros géneros musicales, esta surgió a partir de un dicho popular del cual eché mano para improvisar una copla sonoramente juguetona, que vino a ser la semilla de la obra que Velosa y los Carrangueros publicamos en 1996”, explica Velosa sobre el corte publicado en Marcando calavera, su esfuerzo discográfico número catorce. Sergio Mejía, de La-33, cuenta que, hace 10 años, Velosa lo buscó con la intención de unir dos sonidos populares: la carranga y la salsa. Una década después de este primer acercamiento, y debido a la posibilidad de flexibilidad que planteó el confinamiento producto de la pandemia global, aparece esta versión de “Qué pena con mi vecina”, con arreglos de Diego Sánchez. Es un ejercicio pertinente que permite visibilizar dos lenguajes populares que cohabitan en las músicas populares de nuestra geografía, pero que pocas veces se han tocado para construir una criatura híbrida que baile a dos patas entre géneros.


Para esta versión, La-33 buscó a Los Rolling Ruanas, los rocanroleros de la carranga para fusionar su propuesta de valor con la de los rockeros de la salsa. Producida en SMRecords e interpretada por Edinson Velasquez, conocido como “Lencho”, esta composición resulta en un esfuerzo fructuoso que permite la comunión de dos lenguajes que han marcado desde hace décadas la identidad de los colombianos, aunque a partir de distintos contextos geográficos. Esta es una de las primeras colaboraciones presentada por La-33 en 2021, año en que se marca la segunda década de actividad de la vital orquesta. Cabe esperar, en ese orden de ideas, que La-33 continúe presentando diálogos con otros creadores y otros acentos. A veces se nos olvida que la salsa es la conjunción de elementos culturales y que es tácito a su identidad la hibridación de músicas y dialectos. La-33 nos recuerda que su voz es plural y que todos están bienvenidos a esta celebración. Lléguenle.