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"La escena está más viva que nunca". El punto Ska regresa a Rock al Parque

Foto del escritor: Ignacio Mayorga Alzate
Ignacio Mayorga Alzate
hace 7 horas
10 min de lectura

El Punto Ska es una banda bogotana de ska que reúne punk, jazz, reggae, dub y ritmos latinos, con una sección de vientos al frente del ritmo y un discurso atento a los temas sociales. Nació en una ciudad con décadas de ska a cuestas, que desde los noventa ha tenido un lado marcadamente punk. En 2016 publicó el EP Nunca estamos todos y en 2020 su primer disco, Ska para todos, que reúne "Babylon", "El cajón" y "Nómada", canciones que tuvieron videoclip entre 2020 y 2022. En 2021 tocó en Rock al Parque, dentro del festival por los diez años de Idartes. En 2024 recorrió Ibagué, Cali y Medellín con el Contratempo Tour. En 2025 celebró diez años de carrera con el sencillo "Contratempo", abrió el concierto de Dread Mar I en el Movistar Arena, publicó "Let's go to dance reggae" y "Yo necesito tu amor", y tocó en Ciudad de México, Nezahualcóyotl y Metepec durante su gira por México. Desde 2019 ha ganado veinte convocatorias e invitaciones distritales, entre ellas las becas de Rock al Parque de 2021 y 2026.


Buena parte de esa trayectoria se explica por lo que la banda produce además de tocar. En 2019 Pablo Marroquín, integrante de la banda, y Angie Ramírez, de Sanarte Fest, crearon el Ska Para Todos Fest, que nació de la búsqueda de espacios para presentar su música. El festival siguió en 2020 con ediciones virtuales durante la cuarentena, pasó por La Media Torta en 2022 y llegó en 2025 a su sexta edición en el Ace of Spades, con apoyo de la Beca LEP de Festivales Musicales 2024 de Idartes. Reunió a bandas de Puerto Rico, México, Perú y Rusia junto a agrupaciones colombianas y reserva cada año un cupo para una banda local elegida por convocatoria. En 2024 llegó El Concierskazo, que arrancó con conciertos de entrada libre en Bogotá, siguió con una edición de fin de año en el Parque Nacional y otra en La Media Torta en 2025 y, el 1 de marzo de 2026, tuvo su primera edición como festival internacional gratuito en ese mismo teatro, con ska, circo, teatro y artes gráficas. El mismo año la banda puso en marcha el circuito Ska Punkie Reggae Parties, que entre enero y marzo reunió a 27 bandas y 8 DJ en fiestas por Bogotá.


El Punto Ska llega a Rock al Parque en su edición treinta y toca este domingo 11 de octubre a las 2 de la tarde en el escenario Bio. Lo hace sin su nuevo disco, Contratempo, que estaba previsto para el 3 de octubre y fue aplazado. La conversación que sigue recorre la historia del ska en Colombia y el lugar que el festival le ha dado, la idea de una cuarta ola, el nacimiento y la construcción de El Concierskazo, el relevo generacional, la formación de públicos para el género y la relación entre las políticas culturales de Bogotá y la sostenibilidad de las bandas.


Rock al Parque cumple treinta ediciones y ustedes vuelven a la programación cinco años después de la de 2021, cuando tocaron en el Parque Simón Bolívar dentro del festival de los diez años de Idartes. ¿Qué recuerdan de ese primer Rock al Parque y qué banda llega hoy al escenario en comparación con aquella?


Recordamos todo: que nos recogiera el carro, el camino hacia el Simón Bolívar y, sobre todo, la emoción de llegar por primera vez a Rock al Parque. Para nosotros fue un momento muy importante porque en 2021 entendimos que la banda podía llegar mucho más lejos de lo que habíamos imaginado.


Desde entonces empezamos a trabajar con más fuerza en nuestros proyectos, incluido el Ska Para Todos Fest. Ese pequeño monstruo que creamos Pablo Marroquín y Angie Ramírez (Sanarte Fest) en 2019 terminó ampliando también el alcance de la banda. A partir de 2022, especialmente después de la edición del festival en La Media Torta, empezamos a conectarnos con públicos y artistas de otros países.


Hoy llegamos nuevamente a Rock al Parque con muchas más historias, más experiencia y, sobre todo, más música. Somos una banda que ha crecido en estos años, que ha entendido mejor su identidad y que llega a esta nueva presentación con una batalla artística mucho más amplia.


El ska lleva décadas en Colombia y su historia en Bogotá pasa por bandas, fiestas, colectivos y festivales que rara vez aparecen en los relatos oficiales del rock nacional. ¿Cómo cuentan ustedes esa historia y qué lugar ha ocupado Rock al Parque en ella, tanto por lo que ha programado como por lo que ha dejado por fuera?


Somos unos ñoños para el ska. Sabemos que The Skatalites en 2004, Manu Chao en 2006 y Tokyo Ska Paradise Orchestra en 2018 marcaron momentos enormes para la escena y ayudaron a demostrar algo que nosotros entendimos hace rato: el ska mueve masas.


También vimos cómo esas presentaciones llevaron públicos gigantescos al festival y cómo, alrededor de ellas, creció toda una generación de bandas y seguidores. Por eso nos metimos de lleno en la producción del Ska Para Todos Fest: queríamos traer a Colombia bandas muy importantes dentro de nuestro nicho, proyectos con una historia enorme para quienes vivimos esta música, aunque muchas veces estuvieran por fuera del radar de los grandes festivales y productores.


Y por eso también lo decimos: para nosotros, la edición 2026 es una de las apuestas más increíbles que ha hecho Rock al Parque por esta escena. “Mi viejo Bio —o Lago, como se llamaba antes— ya sí es lo que era”. Desde aquellos años no sentíamos una apuesta de esta magnitud en ese escenario.


Y ahí vamos a estar nosotros, El Punto Ska, abriéndole la jornada a dos de las bandas más icónicas de nuestra escena. Después de todo lo que hemos vivido desde 2021, volver así tiene un significado enorme.


Ese día vamos a tener mucho por decir. Llegamos para quedarnos y ¡NOS VAN A ESCUCHAR!

Se habla de una cuarta ola del ska y ustedes se ubican dentro de ella. ¿Qué entienden por cuarta ola en Colombia, qué la distingue en el sonido y en el manejo del ritmo respecto de las anteriores, y qué bandas o procesos la componen además de El Punto Ska?


Uy, demasiada responsabilidad. Hablar de una “cuarta ola” incluso podría meternos en problemas con nuestra propia gente [Risas].


En todos estos años de trasegar por bares, festivales, fiestas, bandas, DJs y procesos comunitarios de ska y reggae, hemos encontrado algo muy valioso: una escena que se sostiene gracias a la sinergia y al trabajo colaborativo.


Procesos como Sanarte Fest, Guns Fever Attack —que para nosotros ha sido uno de los procesos más importantes para mantener viva la escena durante estos años—, Freedom Sounds, al que desde acá invitamos a no desistir, y SPR Shop, que ha mantenido encendida la llama del punk, hacen parte de ese mismo camino.


Hoy nos conocemos, nos encontramos y caminamos juntos. Y estamos seguros de que vamos a seguir haciéndolo, cada vez más unidos.


Lo que sí nos atrevemos a decir es esto: el ska colombiano está mas vivo que nunca, y lo que estamos haciendo ha creado cadenas y conexiones que los “representantes” y “colectivos” de esta escena nacional no vieron: Colombia es un nuevo epicentro del Ska Mundial, tal como pasa en México, Chile y Japón. Y ahí estamos nosotros, haciendo ruido y poniendo nuestro estandarte antifascista al frente. Y desde el 11 de octubre, SIN MIEDO. NO NOS VIERON VENIR Y NOS VAMOS AHORA A QUEDAR.


Su sonido reúne ska, punk, jazz, reggae y dub, con una sección de vientos y un show de skateboarding en tarima. Para un escenario como el de Rock al Parque, con una audiencia tan amplia y variada, ¿cómo arman el repertorio y la puesta en escena, y qué lugar ocupará Contratempo que iba a salir el 3 de octubre


Infortunadamente por las responsabilidad de nuestra presentación en rockal y de otros proyectos ejecutados, además de un delicado tema de salud de uno de nuestros miembros, debimos aplazar el lanzamiento de nuestro disco. Pero esto lo vimos de manera positiva, porque nos permite prepararnos para esta gran responsabilidad que tenemos el 11 de octubre en el escenario Bio. El show incluye temas clásicos así como temas nuevos que estamos seguros van a dar de qué hablar. Tenemos muuuucho ska y punk, que es lo que nos gusta y por todos estos años nos han identificado. Recibiremos el público calientito gracias al tote de banda que es La Brigada RPF, y lo dejaremos igual para las super bandas que seguirán.


El Concierskazo empezó en 2024 con presentaciones gratuitas en Bogotá y en 2026 tuvo su primera edición como festival internacional gratuito en La Media Torta. ¿Cómo nació, cómo lo han ido construyendo y qué relación tiene con la programación de Rock al Parque, sea por las bandas que comparten, por el público o por el modelo de entrada libre?


También nació en 2024 como un proyecto individual de El Punto Ska, pensado para integrar a los shows musicales otros actores, lenguajes y performances que ampliaran la experiencia.

Justamente The Klaxon, amigos de muchísimos años, estarán en esa última fiesta de El Concierskazo junto a bandas muy importantes para nuestra escena: Desorden Social, con 30 años de existencia, Skandalo Oi!, productores del Skalloween, un festival con más de 20 años de historia en Bogotá; Urban Noise, grandes representantes del Oi! Punk; y Los Candelarians, la única banda activa de early reggae de la ciudad.


Son agrupaciones increíbles que hemos conocido en este arte de caminar una escena que durante mucho tiempo muchos creyeron extinta. Y que muchos, además, se aprovecharon de ella.


Pero acá seguimos.


Y la escena está más viva que nunca.

Con el Ska Para Todos Fest, el Concierskazo y el circuito Ska Punkie Reggae Parties, ustedes producen espacios en los que tocan bandas de distintas generaciones. ¿Cómo ven el relevo generacional en el ska colombiano, quiénes vienen detrás y qué necesitan esas bandas para llegar a un escenario como el de Rock al Parque?


Lo más bonito de todo es que muchos de nuestros principales seguidores son pelaos. Jóvenes que, a veces casi por casualidad, encontraron en el ska un refugio frente a todo lo que está pasando en el mundo. Y lo decimos de frente: vivimos tiempos donde el fascismo, el racismo, la xenofobia, la homofobia y los discursos de odio vuelven a ganar espacio. Para nosotros el ska siempre ha estado del otro lado de esa historia. Nuestra postura es antifascista, antirracista y profundamente ligada a la construcción de comunidad.


Por eso nos emociona ver que hay nuevas generaciones encontrando ahí un lugar para pensar, bailar, organizarse, encontrarse y resistir.


Ahora, las bandas emergentes —y también muchas que ya están posicionadas— tienen que entender cómo funciona realmente el mundo de la música. No basta con tocar bien. Hay que aprender de producción, circulación, comunicación, gestión, redes, puesta en escena, material audiovisual, identidad y profesionalización del proyecto.


Por eso creamos nuestros propios sistemas de evaluación dentro de los festivales. Lo hacemos para adquirir experiencia en procesos de curaduría, pero también para conocer cada vez más bandas y poder devolverles algo. Hoy cada proyecto que escuchamos recibe una retroalimentación basada en lo que hemos vivido con El Punto Ska, con nuestros errores, nuestros aciertos y todos los años que llevamos caminando esta escena.


Queremos que nazcan más bandas, que crezcan, que duren y que tengan herramientas para llegar cada vez más lejos. Y también queremos que entiendan que esta escena tiene memoria, tiene historia y tiene una posición frente al mundo.


Si hacen ese camino con trabajo, identidad y coherencia, seguramente nos vamos a cruzar muchas veces en distintas tarimas.


Acá estamos, o eso creemos, ayudando a marcar un precedente dentro de esta historia. Y qué chimba poder hacerlo junto a tantos amigos, amigas y nuevas generaciones que están llegando con toda.

Rock al Parque reúne cada año a miles de personas que en muchos casos llegan por otros géneros. ¿Cómo se construye un público para el ska en Colombia, qué papel juegan los festivales gratuitos y el trabajo en fiestas y locales, y qué han observado de quienes se acercan al género por primera vez en sus conciertos?

Yo lo puliría manteniendo el tono relajado y directo:


Los festivales gratuitos son un punto de partida importantísimo para que la gente descubra todo el talento que existe. Además, son escenarios muy atractivos para bandas de afuera ya posicionadas, porque suelen convocar miles de personas y, al final, cualquier artista quiere ver eso lleno.


Pero la gratuidad no puede ser todo. También necesitamos eventos donde la gente pague una entrada justa, donde una pola no cueste una fortuna y donde el público pueda sentirse cómodo siendo quien es. Incluso donde nadie te mire raro por fumar marihuana, porque sí… esta escena es bien fumona [Risas].


Desde nuestra experiencia haciendo ambos tipos de proyectos, creemos que ese equilibrio ayuda a que la escena se active de verdad y a que se generen conexiones entre público, artistas y productores. Para mí, el ska se construye precisamente ahí, en esa mezcla.


Yo disfruto mucho estar entre el público y que alguien se acerque a decirme: “uy, tremenda banda, no la conocía…”, y poder responderle: “ahora la conoces”.


No hay mayor satisfacción para lo que hacemos como artistas y productores que eso: lograr que alguien escuche una banda por primera vez y se quede con ganas de seguir buscando… Esto mismo me pasó a mí, cuando un gran amigo, John Cubillos, me presto el CD “Chic Taiwán” de los Elefantes en el año 2000. 26 años después, estamos en el festival latinoamericano gratuito MAS HIJO DE PUTA junto a la banda que más amo… Mi sueño de niño hecho vida.


Ustedes han ganado convocatorias distritales desde 2019, entre ellas las becas de Rock al Parque en 2021 y 2026. Después de treinta ediciones del festival, ¿cómo evalúan la relación entre las políticas culturales de Bogotá y la sostenibilidad de las bandas de ska, y qué esperan de Rock al Parque para el género en los próximos años?


Como ganadores de becas recurrentes, nosotros consideramos que eso se debe al esfuerzo de meterse un análisis de las convocatorias y al ingenio de pensar un proyecto diferencial, que se haga atractivo para los jurados y que permita la ejecución de proyectos duraderos y sostenibles.


El 11 y el 12 de octubre, estamos seguros, Bogotá vivirá una experiencia nunca antes vista en relación a los géneros jamaicanos… Ya queremos que sea 11 de octubre, porque nosotros, El Punto Ska, hemos caminado bajito en esta selva musical, pero a hoy hemos tomado fuerza y empuje, algo que jamás habíamos imaginado y que nos hace sentir orgullosos. Nos vemos en Bio desde las 2 pm. Vamos a ser parte de esta historia del ska!

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