• Ignacio Mayorga Alzate

Los Rolling Ruanas e Inti Illimani vuelven a unir esfuerzos en la cuarentena


Los Rolling Ruanas han dado un largo viaje desde que por primera vez se tomaran las redes para versionar en clave de carranga canciones de rock and roll. En 2017 el cuarteto de neo carranga y nuevos ritmos folclóricos presentó su primer larga duración, La Balada del Carranguero, un recorrido de diez canciones que retrata ese mágico universo en el que colindan la ciudad y el campo, las músicas tradicionales campesinas con una inteligencia rockera heredada de los grandes íconos de la cultura pop, una actitud irónica con el más profundo respeto de nuestro folclor y nuestro vínculo inmaterial con la tierra que nos brinda el alimento y el refugio. La banda llegó con este álbum a la edición de Rock al Parque de ese año, una plaza que les permitió hacerse con los corazones de miles de asistentes que quedaron sorprendidos, pues no esperaban que una guacharaca, un tiple, un requinto y una guitarra fuesen capaces de poner a brincar a toda una fauna ataviada de negro y camisetas desteñidas de Iron Maiden, Mötorhead y Anthrax. En la tarima más pequeña lograron demostrar por qué su música y su apuesta es relevante y necesaria en este momento, por qué su propuesta es tan fresca como la brisa sin tiempo de las montañas y los valles. Al año siguiente nos dejaron helados con su segunda producción de estudio Sangre caliente.


El disco encontraba a los Rolling Ruanas tomando los mejores elementos del género al que dio vida Jorge Velosa hace décadas (la ironía, el afán ecológico, la lírica pastoral) para fusionarlos con elementos tomados del rock and roll. Es destacable que el conjunto entiende que las bases de este género provienen también del folclor campesino norteamericano, aunque el indie nos haya vuelto la mirada hacia la metrópoli y las lógicas convulsas de las grandes ciudades. En ese sentido, Sangre caliente no se pegaba tan fuerte a su influencia más inmediata, sino que jugaba con una serie de lenguajes que enriquecieron trece composiciones formidables, bajo la producción de Mario Galeano, quien nunca había trabajado con música de cuerdas. Con riffs que recuerdan los primeros momentos del rock en el Delta del Mississippi y un afinado oído que rescata las tradiciones culturales de nuestro país del centro mismo de la tierra, los Ruanas crearon un híbrido poderoso que es entretenido de cabeza a fin. En el álbum convergen los sabores cundiboyacenses con elementos del pop, el bambuco, el torbellino e, incluso, el rap en una notable participación del Rap Bang Club.


Sangre caliente también marcó la primera colaboración de los Rolling Ruanas con un acto internacional, reclutando para su hermosa composición “La edad primera” a las leyendas de la Nueva Canción Chilena a los Inti-Illimani. Es, sin duda, uno de los temas mejor logrados de esta placa, no solo por la orquestación preciosa y precisa, sino por la riqueza poética detrás de su esqueleto lírico. Entre los Andes y el Mississippi, esta colaboración con la legendaria agrupación chilena es una maravilla estética que hermana las músicas latinoamericanas a través de esta columna vertebral geográfica que son los Andes. La composición es rica en imágenes poderosas que evocan tiempos ancestrales en los que los sonidos del mundo empezaban a sintetizarse a través de los primeros instrumentos que construyó el hombre con sus manos, conforme empezaba a narrar el mundo con símbolos y dioses nacidos del seno de la tierra.


Aprovechando la cuarentena obligatoria, los Rolling Ruanas y Inti-Illimani prepararon una versión en casa en la que cada uno de los miembros de ambas agrupaciones se grabó en la distancia para crear un esfuerzo coral que brilla por la honestidad artística con la que enfrentaron la tarea. El resultado es una reversión con mucha fuerza que se siente muy cercana a nuestros corazones, al percibir a los músicos como si estuviesen en la casa nuestra, ofreciéndonos una serenata íntima. La mezcla de esta versión estuvo a cargo de Fernando Cely, requintista de los Rolling Ruanas, y la producción estuvo a cargo de Julián Guerrero. El sencillo estará disponible en plataformas a partir de la próxima semana, pero por lo pronto pueden ver el íntimo video más abajo. Latinoamérica unida por la cultura es una consigna que los gobernantes deberían tener más presente en momentos de crisis. Por lo pronto, los Rolling Ruanas siempre han grabado este mensaje debajo de la capa de lana boyacense que ostentan con orgullo campesino.




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