• Ignacio Mayorga Alzate

El Leopardo adelanta su álbum debut con “Leopard Point”, un corte de íntima electrónica andina


El sonido de El Leopardo enlaza mundos. Después de la presentación de un celebrado EP homónimo y de varias fechas claves en el circuito de la electrónica mundial El Leopardo, heterónimo de Daniel Broderick (Dani Boom), regresa al ruedo con “Leopard Point”, primer sencillo de su álbum debut Solsticio. En este primer corte El Leopardo viaja a las montañas de los Andes y se refresca con las brisas Atlánticas del África, al beat del pasado, presente y futuro de la electrónica latina. En seis minutos introspectivos, el músico viaja por un paisaje cargado de texturas densas que nos llevan por un recorrido sensorial en el que el oído es apenas uno de los sistemas que se activan con su música.


A los golpes de cumbia se unen texturas de voces atrapadas de emisiones radiofónicas de varias latitudes del planetas para configurar una Babel sonora en la que todos están invitados para el ritual de la danza que hermana. Con timbres sintéticos se llama al misterioso pero familiar espíritu ancestral que se manifiesta en forma de felino totémico y guía la celebración hacia parajes introspectivos e intimistas en los que el escucha puede descubrirse y reinventarse. Como punto de entrada a Solsticio, primer álbum de El Leopardo a través de Polén Records, “Leopard Point” se convierte en un portal a una jungla misteriosa en la que el tiempo de las primeras civilizaciones y el de la era digital se diluyen en un presente continúo que nos obliga a conectarnos directamente con nuestra propia experiencia. Así, el tiempo se desdibuja para crear un tapiz eterno, una geometría sagrada que siempre estuvo, pero que hasta ahora percibimos.


Desde el inicio de la globalización de la electrónica en los noventa, cuando su expansión se daba a través de raros vinilos en prensajes limitados y en manos de entusiastas de la buena vibra y el sonido potente, hasta la Internet masiva y la proliferación de todos los sonidos del mundo y la máxima comunicación e intercambio de intenciones, El Leopardo habita un tiempo propio. Conexiones, festivales, saberes ancestrales, obras postmodernas, apuestas políticas, electrónicas, y psycho acústicas, de materializan en la propuesta de El Leopardo. Este es el sonido de un viajero del rave y de la montaña virgen. Del caos de la urbe a la paz del río. De la selva de concreto a la senda vegetal de la Amazonía.


Solsticio, que será editado por Polén Records, es un homenaje a lo sagrado que se traduce en la geometría natural, a la importancia de la sílaba, al pulso, al justo diluvio y a la sequía amable. El Leopardo adopta el golpe de la cumbia y la gramática de techno en un álbum novedoso y vigente que dialoga con las producciones latinoamericanas de nuevos artistas de electrónica raizal. En cada corte, explora las posibilidades de urbanidad y lo tribal que en existe en la ciudad. Apela a una identificación en lo ancestral y la matrix. En su álbum, Solsticio, El Leopardo presenta diez cortes en los que se pueden encontrar temas en los que prima la ausencia del beat, otros opuestamente percutivos e, incluso, samples tomados de varios registros de voces, en su mayoría de poemas, que hacen parte de la literatura colombiana del siglo pasado, como lo son León de Greif y Raúl Gómez Jattin. En la búsqueda moderna de la espiritualidad todo se vale. Este es un aporte a otra opción de libertad, a las fuerzas de los siglos que nos tiñen y a un lenguaje de nuestro tiempo.




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