• Ignacio Mayorga Alzate

Pablo Milanés, héroe de la Nueva Trova Cubana, regresa Bogotá para una única fecha


¿Hay algo más esencial para la canción que un hombre y su guitarra? Sin duda, para la historia de la música latinoamericana esta figura del cantor es la clave de la supervivencia de la tradición. Y, de la misma manera, para este hondo relato de voces y artistas, el nombre de Pablo Milanés es esencial. Cubano hasta la médula, Milanés ha sido durante su carrera de más de cinco décadas una influencia clara para la música en nuestro continente y en castellano. Uno de los padres de la Nueva Trova Cubana, el cantautor isleño ha redefinido los discursos musicales de Latinoamérica a fuerza de componer algunas de las canciones más bellas de la tierra de Guillén. Su contribución ha sido esencial en el sentido de que ha aportado desde la política y la música una visión que propende por el respeto de nuestra herencia tripartita, haciéndole contrapeso a la cultura anglo frente a la que muchas cayeron rendidos con el nacimiento del rock and roll.


El 3 de abril Pablo Milanés regresa a los escenarios colombianos con una fecha única en el Teatro Colsubsidio Roberto Arias Pérez. Será una noche de viernes entrañable de encuentro entre generaciones en la que la asistencia podrá disfrutar con la belleza lírica de una de las voces centrales de la música cubana. Clásicos como “Yolanda”, “Yo pisaré las calles nuevamente” o “De que callada manera” pondrán a vibrar a los bogotanos que hagan parte de esta selecta reunión de afectos, relatos y sentimiento. Será una noche para conocedores que hace parte de su gira Esencia de 2020. En palabras del artista, “salir a cantar es mi vida”. De ahí que vuelva a visitar varios países europeos y latinoamericanos en esta oportunidad. Como su nombre lo indica, esta serie de conciertos recopila composiciones que han sido grabadas en diferentes discos y que Milanés pretende rescatar del olvido, junto a otras canciones más conocidas y unas producciones nuevas, lo que resume toda su esencia musical, su trabajo de décadas y su amor por el acto de cantar y compartir.


Milanés, a sus 77 años, ha explorado casi todo el espectro musical del continente, manteniendo una postura estética de la más alta cantidad que ha enamorado a un gran número de generaciones en este recorrido que lleva ya más de medio siglo. Sus presentaciones son íntimas, emotivas, conmovedoras. Haciendo honor a un catálogo entrañable, Milanés tiene una personalidad calma, pero efusiva. Los valores de su isla natal son la estrella que guía una carrera plagada de éxitos que nos recuerda la importancia de enorgullecernos de hacer parte de este rico continente, con sus voces, sus manifestaciones culturales, sus contradicciones y su magia. Hacer parte de esta celebración es recordar que el amor se esconde en el centro mudo de una guitarra, que reverdece como las palmas con el rasgueo tranquilo de un cantautor. Es una invitación imperdible y un concierto esencial. No falten.



0 vistas