• Ignacio Mayorga Alzate

La Ramona, más colores, igual de imponente en “El ojo de la tormenta”


La Ramona tiene una de las voces más fuertes, propias e imponentes del panorama femenino colombiano. Hablar de ella es necesariamente reconocer que el soul, el R&B y el rock and roll tienen cabida y sobresalen en el espectro femenino nacional, pues su inteligencia compositiva ha integrado estos elementos a su siempre imponente propuesta de valor. Y es que su música se ha convertido en un lugar que brinda consuelo y nos permite enfrentarnos con las partes más difíciles de la existencia humana: la violencia, la traición, la muerte, el olvido. Sin embargo, a pesar de la materia sombría de la que han tratado hasta entonces sus lanzamientos, encontramos en la voz de La Ramona el reconocimiento y el confort para salir adelante, como si nos prestase su hombro tatuado para llorar y hacer catarsis, para limpiar de nuestras plumas el petróleo y la brea, permitiéndonos volar de nuevo. Ahora, somos testigos de un nuevo momento de su carrera, uno marcadamente optimista que, no obstante, nos permite seguir creciendo a su lado, nutriéndonos de su voz enérgica en el recorrido.


“El ojo de la tormenta”, su nuevo sencillo, continúa presentándonos un nuevo lado de su alma femenina. Ya no herida por las circunstancias y el tiempo, la cantante bogotana se ha reinventado para vestirse con nuevas texturas y proponer canciones optimistas, en las que su mensaje de aceptación, poder y gloria sigue siendo el eje central de un discurso que bebe de las formas del mainstream para transformar la cultura con un lanzamiento a la vez. Siguiendo a “Biutiful” y “Lo que nadie pudo” de 2020, la compositora colombiana presenta ahora “El ojo de la tormenta”, sencillo que además marca su debut como directora de videoclips, pues fue ella misma quien lideró el rodaje de este videoclip filmado en Sector 9, bar que extrañamos y en el que fungía algunas noches como DJ y selectora. Este nuevo lanzamiento es un corte dedicado a los seres magnéticos y libres, aquellos que no tienen miedo de expresarse a cabalidad en medio de su propio universo personal. Así, bebe de la estética drag para transformarse en vampira urbana, ser nocturno de neón y vibras funky.


Con una producción de Juan Galeano, “El ojo de la tormenta” fue grabada en 2019 durante una visita de la cantante a la capital mexicana. Canalizando la influencia de actos claves de la década de los setenta y ochenta, como Chic! y Prince, pero también elementos de new wave inglés, el sencillo presenta una base melódica funky con bajos elásticos y guitarras emocionantes. En medio de la mezcla, sobresale la voz de la Ramona, quien no abandona las lecciones de Aretha Franklin y Amy Winehouse par jugar con estos colores vocales en medio de un sonido que le es extraño, pero que domina al primer intento. Con cada nuevo sencillo nos encontramos más de cerca a una Ramona más optimista, agradecida con la vida y el amor, que se reivindica en el centro de su feminidad para llenar de luz el espacio que habita. Atrás queda la coraza lóbrega del dolor, todo resplandece ahora con acordes y neones. Bienvenida la nueva Ramona.



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