Veinte aƱos de La Sonora Bristol
- Redacción 120dB BogotÔ
- hace 1 dĆa
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La historia de La Sonora BristolĀ comienza en 2006 en el barrio Palermo de BogotĆ”, cuando un grupo de mĆŗsicos provenientes de distintas regiones del paĆs se encontró en la ciudad en busca de trabajo, estudio y un espacio propio para tocar. El nombre del proyecto tomó como referencia el almanaque Bristol, una cartilla domĆ©stica que durante dĆ©cadas ha circulado en los hogares colombianos como guĆa prĆ”ctica para la vida cotidiana. Desde sus primeras canciones, la banda desarrolló un repertorio centrado en escenas reconocibles del entorno urbano y popular: jornadas de trabajo, celebraciones barriales, fiestas familiares y desplazamientos entre pueblo y ciudad. A ese registro narrativo se sumaron con el tiempo temas vinculados a la desigualdad, la discriminación y la experiencia de vivir en los mĆ”rgenes del crecimiento económico. Ese cruce entre relatos cotidianos y comentario social dio lugar a lo que su pĆŗblico empezó a llamar ārock de potreroā, una forma de rock influida por los aƱos noventa que incorpora giros rĆtmicos y melódicos tomados de mĆŗsicas tradicionales colombianas.
En dos dĆ©cadas de actividad, La Sonora Bristol ha atravesado pausas, cambios de formación y tensiones internas que estuvieron cerca de disolver el proyecto en mĆ”s de una ocasión. Aun asĆ, su catĆ”logo se ha expandido hasta reunir ocho publicaciones entre EP, sencillos y compilados, con un trabajo sostenido en escenarios independientes de BogotĆ” y otras ciudades del paĆs. El grupo volvió a una dinĆ”mica constante desde 2023, cuando decidió reactivar su producción discogrĆ”fica y preparar una nueva etapa de lanzamientos. Ese regreso coincide ahora con la conmemoración de sus veinte aƱos, entendida mĆ”s como un punto de balance que como un cierre. La banda ha anunciado un ciclo de publicaciones que se extenderĆ” durante 2026, con la intención de revisar su propio recorrido y, al mismo tiempo, dialogar con el presente del rock colombiano.
Dentro de ese plan se inscribe un sencillo reciente grabado junto a La Maldita Vecindad, una colaboración que vincula a La Sonora Bristol con una tradición latinoamericana de rock urbano con Ć©nfasis en lo comunitario y lo polĆtico. MĆ”s adelante, en septiembre, estĆ” prevista la salida del Ć”lbum Lo Bristol pero no lo mantengo, un trabajo concebido como un recorrido musical por distintas regiones del paĆs, tanto en lo sonoro como en lo temĆ”tico. Lejos de presentarse como una obra de celebración retrospectiva, el disco se plantea como una continuación de su interĆ©s por narrar el territorio colombiano desde sus prĆ”cticas culturales, sus conflictos y sus formas de encuentro. A veinte aƱos de su formación, La Sonora Bristol se sitĆŗa asĆ en un momento de reorganización creativa, en el que el pasado funciona como archivo de experiencias y el presente como espacio de producción activa.











